30 de noviembre de 2016

Colosenses 2.20-3.17

Ustedes las practicaron en otro tiempo, cuando vivían en ellas. (NVI)

 

Hay un cántico muy conocido que dice: “hubo un cambio cuando de nuevo nací y las cosas que yo hacía, ya no las hago más”.  Apunta claramente a la pasada manera de vivir.

La iglesia de Colosas era una llena de ex a, b y c.  Cada letra representa algo que era parte de sus vidas, pero ya no lo es.  Las personas fueron alcanzadas por el evangelio de Cristo y formaron una nueva familia y comunidad, con estilos y conducta distintos a los que practicaban.  La conducta terrenal ofensiva a Dios murió.  Nació la nueva vida.

Es un mensaje muy pertinente para nosotros.  El discurso post-moderno impulsa la palabra tolerancia, implicando que tengo que aceptar el estilo y la conducta de la otra persona porque no lo puedo juzgar.  Es como si el padre y la madre aceptaran el mal comportamiento de su hijo, sin corregirlo, porque hay que ser tolerantes… No es lo que hizo Jesús.  En los evangelios hay varias instancias en las cuales, con firmeza, rechazó lo que estaba mal y, con amor ofreció el perdón e invitó al cambio de conducta.

Ese perdón y amor nos tocó y nos cautivó.  Ahora vivimos de forma distinta, buscando honrar a Dios en todo lo que hacemos y pensamos.  Soy un ex.  El Espíritu Santo prometido y enviado por el Señor me acompaña cada día para ayudarme a mantener fuera de mí lo que antes me consumía y me alejaba de Dios.  ¡Cuán hermosa es la gracia y la misericordia divina!

Dale gracias a Dios por el estilo que dejaste atrás y canta con alegría “hubo un cambio cuando a Cristo conocí”.

 

Oración

Gracias Señor por alcanzarme con gracia y perdón para vivir una nueva vida que Te agrada.  Amén.

Autor: Luis Montañez