6 de febrero de 2017

Apocalipsis 1

“Yo soy el alfa y la omega”, dice el Señor, el Dios todopoderoso, el que es y era y ha de venir… Al verlo, caí a sus pies como muerto.  Pero él, poniendo su mano derecha sobre mí, me dijo: No tengas miedo; yo soy el primero y el último, y el que vive. Estuve muerto, pero ahora vivo para siempre. Yo tengo las llaves del reino de la muerte.   Apocalipsis 1.8;17-19  DHH

 

¿Quién es Dios?  ¿Si alguien nos preguntara qué contestaríamos?   ¿Qué nombres o imágenes vendrían a nuestra mente?  Desde Génesis hasta Apocalipsis encontramos contestación para esta pregunta.  Cada uno de los muchos nombres de Dios describe un aspecto diferente de Su carácter.

 

Los nombres de Dios nos inspiran, nos iluminan y nos expresan lo que Él representa.   Cada nombre de Dios nos asegura un ¡No temas!    

 

¡No temas!  “Yo soy omnipresente y eterno”.  En Apocalipsis Dios se identifica a sí mismo como el Alfa y la Omega.  Es decir, Él es el principio y el fin de todo lo creado.  A Dios nada lo precede, ni lo limita porque Él trasciende todo lo que existe.  

 

¡No temas!  “Yo soy el que vive”.  Dios es la fuente y el Creador de la vida, pues no hay vida separados de Él.  La vida es un don que viene de Dios.  Jesús es el camino a la vida eterna.  Podemos aguardar con expectativa la vida eterna prometida, si creemos en Jesús.  Podemos gozar de una vida abundante en Cristo, porque estamos unidos a Él, en su muerte y resurrección.  Dios se presenta como el camino, la verdad y la vida.

¡No temas! “Yo soy Todopoderoso”.   Él es Todopoderoso, pues su poder no tiene límites.  Cada generación enfrenta desafíos, pero el plan de Dios abarca todas las generaciones.  Dios, el que es, el que fue y el que ha de venir obró en el pasado y se manifiesta en el presente y nos acompañará en el futuro.  

 

Cuando mis bisabuelos vivían, Dios obró en su vida, y cuando mis bisnietos vivan, Dios  seguirá obrando.  Cuando el futuro le preocupe, hable con Dios, quien conoce las generaciones futuras al igual que las pasadas.  Dios tiene un mensaje de esperanza para hombres y mujeres de cada generación.  
Oración

Señor, nuestra confianza esta puesta en ti.  No viviremos con temor al mañana porque Tú eres nuestro ayudador.  Mantennos enfocados en quien eres Tú para que cuando nos lleguen momentos difíciles podamos permanecer siendo fieles.  Así nos ayude Dios, Amén.

Autor: Gina Marrero