12 de diciembre de 2017

Isaías 25-28

«3Tu guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera; porque en tu ha confiado.  4 Confiad en Jehová perpetuamente, porque en Jehová el Señor está la fortaleza de los siglos».  Isaías 26.3-4 (RVR 60)

La firmeza de carácter nos capacita para mantenernos en los principios y enseñanzas que se nos han revelado en la Sagrada Escritura, tanto en la primera alianza o pacto como en el segundo en la persona y enseñanzas de Jesucristo.  Si hacemos parte de nuestra vida los valores del Reino de Dios, nos evitamos dificultades porque actuamos con prudencia y sabiduría.  En consecuencia, demostramos que somos temerosos de Dios.  La historia bíblica revela que muchas de las dificultades, sufrimientos y cautiverios que padeció el pueblo de Dios, ocurrieron porque apartaron su pensamiento de la Ley Señor y porque demostraron falta de firmeza de carácter para mantenerse fieles.  En adición, tenemos que reconocer que es Dios quien nos salva y nos da la victoria en todas nuestras batallas.  Dios, a su pueblo, le brindó absoluta seguridad dentro de los muros de Jerusalén.  También lo hace con nuestras vidas porque Él no está atrapado en el Templo.  Puede llegar a ti en cualquier lugar que te encuentres.  No obstante, hay que reconocer que es Dios quien interviene y nos da la victoria.  Por tanto, tenemos que poder mantener la confianza en el Señor, de manera que entremos por el camino de Su Paz.  El Señor es nuestra fortaleza, es nuestro protector y tenemos que afirmarlo en nuestra mente y ser completo, para tener una confianza inquebrantable.  En respuesta, Dios nos da la capacidad para anclarnos en Su perfecta Paz indistintamente de cuán grande sea nuestro adversario o amenaza.

Oración

Señor, ayúdanos a tener la firmeza de carácter para mantener nuestra confianza en Ti en medio de nuestras luchas.  Así podremos entrar por el camino de Tu Paz.  Amén.