30 de diciembre de 2016

Hebreos 4.14 – 5.14

Acerquémonos, pues, con confianza al trono de nuestro Dios amoroso, para que él tenga misericordia de nosotros y en su bondad nos ayude en la hora de necesidad. Hebreos 4.16 (DHH)

 

Estamos a horas del fin del 2016.  Como es normal, hacemos un repaso-inventario de este año.  Una vez más, hay que concluir que han sido doce meses muy difíciles para el mundo.  Masacres, secuestros, atentados terroristas, escasez económica para muchos y un largo etcétera.  Vivimos en un mundo polarizado en el que podemos ser arrastrados violentamente de forma inesperada.

El autor de Hebreos le recuerda a sus lectores que Jesús no está sujeto a presiones ni al vaivén de lo que pueda afectar anímicamente a los humanos.  Aunque vivió como hombre y murió como tal, se levantó victorioso de la tumba para convertirse en el Señor de toda persona que crea en Él… Pero no solamente en el Señor, sino en el ayudador de primera mano para atender la necesidad humana que se le presenta.  Él no delega esa tarea, pues somos su prioridad.

¿Cómo ha sido este año para ti?  ¿A qué cosas duras te has enfrentado?  ¿Terminas este año cantando la canción de la victoria o hay un lamento y dolor que te impide cantar?  Si hay dolor y quebranto, estás viviendo en la hora de la necesidad.  El Señor es socorro oportuno para atender cualquier crisis o quebranto.  Él te ama hasta el fin.  Le perteneces desde el momento que le abriste tu corazón para que morara allí.

Ánimo, levántate, Te espera.

 

Oración

Gracias Señor por este año que termina en unas horas.  Has estado con nosotros en todo momento.  Hay personas que están muy dolidas y solas.  Experimentan una gran necesidad.  Que hermoso es saber y afirmar que Tú eres su ayudador.  Oro para que lo comprendan.  Amén.

Autor: Luis Montañez