Salmos 33-35

«15Los ojos del Señor están sobre los justos, y sus oídos, atentos a sus oraciones.17Los justos claman, y el Señor los oye; los libra de todas sus angustias.»  Salmo 34.15,17 (NVI)

 

El principio de la sabiduría es el temor o la reverencia al Señor.  Afirmar este principio es implicar que quien alcanza sabiduría vive anclado en la Ley del Señor y busca la Palabra de Dios como la pauta que guía sus decisiones y acciones.  Quien se guía por los preceptos de Dios se aparta del mal, de la mentira, del engaño, de la falsedad y vive solo para agradarlo.  Por esa razón, desarrolla un estilo de vida que busca el camino la justicia, como condición necesaria para vivir en paz consigo mismo, con Dios, con el otro ser humano y con toda la creación.  Vivir y actuar de esa manera nos conduce al disfrute de una vida plena y abundante que cuenta con la bendición del Señor.  Una de las consecuencias de vivir una vida justa delante de Dios y los seres humanos, es que los ojos del Señor están sobre nosotros/as.  Esta declaración implica que todo el conocimiento y la sabiduría de Dios se presta a atender las necesidades o situaciones de quien es justo/a.  Por otro lado, el Señor no se limita a verlo, a contemplarlo, a conocerlo, sino que también está presto a escuchar y responder sus oraciones.  Es maravilloso tener la seguridad de que nuestras oraciones no tienen obstáculos para ser escuchadas y respondidas por Dios.  Por eso, la felicidad más grande que podemos encontrar en la vida es caminar en obediencia a Dios y Su Palabra.  Esto, nos trae felicidad plena y la certeza de clamar a Dios sabiendo que nos oye y responde actuando para librarnos de cualquier angustia o quebranto.

Oración

Señor, ayúdame a ser una persona justa que se ancla en Tu Palabra para obedecerla.  Ayúdame a tener un corazón limpio delante de Ti.  Permite que viva en la seguridad de que Tú me ves y respondes a mi clamor en el tiempo de necesidad.  Amén.