14 de noviembre de 2016

Efesios 2

“Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviéramos en ellas”. (Efesios 2.10)

 

La unión de las letras hace la palabra, que conjugadas en versos y a son de ritmo, rima, métrica y prosa descubre la belleza de la expresión construida en poema.  Con una imagen rica en creación, el apóstol Pablo cala en nuestras mentes y corazón la capacidad creadora del Dios artesano.

“Somos hechura suya”, es decir que somos el poema de Dios.  Somos producto del ingenio supremo de Aquel que supera los límites de la palabra, y a través de Su Hijo, quien es la Palabra sin fin, nos hace y da forma, con el cuidado de Sus manos para “buenas obras”.  Antes de ser Su obra “estabais muertos en vuestros delitos y pecados”.  “Éramos por naturaleza hijos de ira”.

En la mitología griega, la musa, aquel termino que utilizamos para referirnos a lo que sirve de inspiración a un artista, eran deidades protectoras, entre otras cosas, del arte.  El amor, la gracia, la misericordia, la fe, la sangre vertida en el Calvario, son la pluma y la tinta que, junto al Espíritu Santo de Dios, ofrecen contenido y belleza a lo que ahora somos en Cristo Jesús, Señor nuestro.

El don de Dios afirma Su potencia de amor y nos conduce a la comprensión en humildad de que no hay espacio para la gloria superflua, “no por obras, para que nadie se gloríe”.  El Artesano de los cielos y la tierra, “del mundo, y los que en el habitan”, nos envía a este mundo para ser hechura Suya, ser poemas de Dios en la crisis, la violencia, la frustración, la calumnia, el insulto, el desamor, el prejuicio, el racismo, la xenofobia, la misoginia.  Doquiera haya expresiones de muerte, que la unión de las letras, conformen la palabra conjugada en versos y a son de ritmo, rima, métrica y prosa para anunciar con belleza ¡la vida en Cristo!

Oración

Queremos caminar la senda que has trazado de antemano.  Ser portadores de Tu buena voluntad.  Hacerlo con transparencia de espíritu para que toda la gloria sea dada a Ti, el artesano de nuestras vidas.  En el nombre de Aquel que es Camino, Verdad y Vida.  Jesucristo nuestro Señor.  ¡Amén!

Autor: David Cortés