11 de diciembre de 2017

Isaías 22-24

«23La luna se sonrojará y el sol se avergonzará, porque sobre el monte Sion, sobre Jerusalén, reinará el Señor Todopoderoso entre sus ancianos».  Isaías 24.23 (NVI)

Este pasaje presenta la palabra profética comunicada por medio Isaías, para hacerles saber que el juicio de Dios impactará adversamente a los reyes de la Tierra envanecidos de poder, y a las divinidades en las cuales han puesto su confianza y le han atribuido sus victorias.  El juicio universal de Dios es uno a nivel cósmico y terrenal.  Por tanto, tocará el liderato político, sus divinidades, la naturaleza y los astros del cielo.  Los versos selecciones aluden a la manifestación final de la gloria de Dios, luego de haber ejercido su juicio final en el Día del Señor.  Su gloria será tan amplia y manifiesta que utiliza dos imágenes para resaltarla.  El sol y la luna son los astros de mayor esplendor que alumbran la tierra.  Dice que la luna se sonrojará y el sol se avergonzará porque la gloria del Señor Todopoderoso reinará sobre el Monte de Sion y Jerusalén e iluminará su camino.  A veces en medio de las victorias que logramos en la vida se nos olvida que el autor de ellas es el Señor.  Nos ubicamos en el lugar de Dios y perdemos la perspectiva de quien es el que nos ha dado la bendición de salir adelante.  Arrinconamos a Dios y nos damos la gloria a nosotros/as mismos/as.  La actitud de rebeldía y desobediencia acarrea situaciones nefastas que nos traen dolor y muerte.  No obstante, es desde el quebranto, el dolor y la pérdida de seguridades que volvemos a entender que la gloria le pertenece al Señor.  Permitamos que alumbre nuestro camino y nos conduzca a una relación de bienestar plena.

Oración

Señor, que Tu Gloria se manifieste en todos los confines de la tierra y alumbre al liderato político y a cada ser humano en el plano personal, para que permitamos que seas Tú el que nos guíe y dirija.  Amén.