23 de septiembre de 2016

Romanos 15.14-33

 «Por mi parte hermanos míos, estoy seguro de que ustedes mismos rebosan de bondad, abundan en conocimiento y están capacitados para instruirse unos a otros» (Romanos 15.14 NVI).

Héctor J. González, pastor nuestro jubilado, tiene siempre una actitud de inspirar y motivar a otras personas, sobre todo a las más jóvenes, a realizar sus ideas y proyectos.  Cuando se es joven, a veces se duda de la capacidad que se tiene para emprender una tarea o empresa.  Él ve lo que esa persona joven, sin experiencia, no ve.

El apóstol Pablo, en su comunicado a la iglesia de Roma, establece que aquellos cristianos están capacitados, por la gracia de Dios, con el conocimiento necesario para afirmarse mutuamente en la vida cristiana.

Esta es una gran enseñanza para la iglesia de hoy…  Es muy común escuchar a personas de la iglesia, incluyendo a aquellas que llevan muchos años en el evangelio, decir, cuando se les invita a ocupar una posición en la Junta de Oficiales, a presidir un comité de trabajo o a desempeñar un rol o tarea en algún asunto medular para el beneficio de la iglesia: “es que no estoy preparado todavía; me falta mucho”.

Es cierto, pero no es cierto.  Siempre necesitamos más del Señor, como decimos en nuestro lenguaje evangélico, pero cuando el liderato de la iglesia nos invita a una tarea es porque ha visto, como lo veía Pablo, que estamos capacitados, por la gracia divina, a contribuir con el crecimiento del cuerpo de Cristo…  Esa oportunidad no se debe rechazar pues, en el nombre del Señor lo lograremos.  Lo que nos falte, Él lo proveerá.

Oración

Amado Señor, gracias porque nos capacitas para honrar Tu nombre y bendecir a la iglesia.  Queremos hacerlo bien. Gracias por el Espíritu Santo que se mantiene a nuestro lado.  Amén.

Autor: Luis Montañez