Rvda. Nilda Green García
Pastora Jubilada ICDCPR

LA PAZ DE CRISTO SE DA EN TODO TIEMPO

• Llamado a la adoración: Salmo 34.1-8

“Bendeciré a Jehová en todo tiempo;
Su alabanza estará de continuo en mi boca.
En Jehová se gloriará mi alma;
Lo oirán los mansos, y se alegrarán.
Engrandeced a Jehová conmigo,
Y exaltemos a una su nombre.
Busqué a Jehová, y él me oyó,
Y me libró de todos mis temores.
Los que miraron a él fueron alumbrados,
Y sus rostros no fueron avergonzados.
Este pobre clamó, y le oyó Jehová,
Y lo libró de todas sus angustias.
El ángel de Jehová acampa alrededor de los que le temen,
Y los defiende.
Gustad, y ved que es bueno Jehová;
Dichoso el hombre que confía en él”.

• Cántico: Bendeciré a Jehová en todo tiempo

Bendeciré a Jehová en todo tiempo
Su alabanza en mi boca estará
En Jehová se gloriará mi alma
Lo oirán los mansos y se alegrarán

Engrandeced a Jehová conmigo
Y exaltemos aun a su nombre
Yo busque a Jehová y él me oyó
Y todos mis temores me libró.

• Oración de Gratitud

• Lectura Bíblica: Juan 14.27

“La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo”.

• Cántico: Cristo en mi paz

Cristo es mi paz, ha quitado todos mis temores.
Él es mi paz, Él es mi paz.
Pongo toda mi ansiedad sobre Él,
pues él cuida de mí, Él es mi paz, Él es mi paz.

• Reflexión:

El mundo solo ofrece luchas, fatigas y enfermedades. Con solo escuchar y ver noticias, ya nos damos cuenta de lo convulso de su estado.
Aunque se habla de paz esta se traduce como ausencia de males, es inestable e insegura. Al ser gobernado por vidas egoístas que velan por intereses personales, llenos de caprichos dañinos, nunca podrán ofrecer paz.
Pero dentro de todo lo negativo que nos pueda rodear tenemos una fuente real, verdadera y eficaz para sentir paz y sosiego en medio del caos.
Cristo, solo en Él encontramos su paz, esa paz inigualable, su Espíritu abraza nuestra alma y cubre nuestras emociones sintiendo su hermosa calma.
Nuestros cuerpos pueden enfrentar enfermedad, carencias materiales y aun así tener paz. Jesús trae paz y se refleja en todo lo que hacemos. No sentimos temor frente a nuestro porvenir, él está en control.
Creer es nuestra mejor actitud para estar en comunión, adoración y gratitud para estar en paz con Dios, con uno y con los hombres.
¿Sabes qué?
Estamos llamados a ofrendar al mundo el buen testimonio de su incomparable paz.
Pregúntate ¿qué clase de paz estás viviendo?
¿La paz del mundo o la paz de Cristo?

• Oremos: Enfermos, Paz en el mundo, Misiones y Misioneros.

• Cántico:

Nadie me podrá quitar lo que Cristo a mí me dio.
Nadie me podrá quitar lo que Cristo a mí me dio.

Me ha dado gozo, me ha dado paz
Me ha dado amor y salvación.