Rvdo. Víctor A. Vázquez Rivera

Pastor ICDC Palmarito, Corozal

 

“HEME AQUÍ SEÑOR, AÚN EN LA PANDEMIA”

 

Llamado a la adoración: Salmo 24.1-4

 

De Jehová es la tierra y su plenitud; el mundo, y los que en él habitan. Porque él la fundó sobre los mares, y la afirmó sobre los ríos. ¿Quién subirá al monte de Jehová? ¿Y quién estará en su lugar santo? El limpio de manos y puro de corazón; el que no ha elevado su alma a cosas vanas, ni jurado con engaño.

 

Entonemos el cántico: “Te Alabarán Oh Jehová todos los Reyes”

 

//Te alabarán, Oh Jehová, todos los reyes.

Todos los reyes de la tierra.

Porque han oído los dichos de tu boca.

Y cantarán de los caminos de Jehová.//

 

//Porque la Gloria de Jehová es grande

Porque Jehová es excelso en sus caminos

Porque Jehová atiende al humilde

Mas mira de lejos al altivo.//

 

Oración de gratitud por la presencia del Señor

 

Lectura Bíblica: Isaías 6.6-8

 

 6Y voló hacia mí uno de los serafines, teniendo en su mano un carbón encendido, tomado del altar con unas tenazas; y tocando con él sobre mi boca, dijo: He aquí que esto tocó tus labios, y es quitada tu culpa, y limpio tu pecado. Después oí la voz del Señor, que decía: ¿A quién enviaré, y quién irá por nosotros? Entonces respondí yo: Heme aquí, envíame a mí.

 

Entonemos el cántico: “Aquí estoy Maestro”

 

Aquí estoy Maestro

He oído tu llamado y necesito responder

Aquí estoy, maestro

Mi corazón desea estar

En donde tu mi Dios mi Rey estés

 

Transforma Tú mi vida y hazla a tu imagen

Levántame del polvo, aquí estoy.

Enséñame a amarte y solo a ti entregarme

Jesús mi Dios amado, aquí estoy.

 

Enlace al cántico:   https://www.youtube.com/watch?v=VywA_2fbaaA

 

Oración de confesión

 

Reflexión: “Heme aquí Señor, aún en la Pandemia”

 

Estamos viviendo en tiempos en que hemos tenido que reinventarnos. El gobierno, las empresas y aún la iglesia han tenido que cambiar su forma de operar, por razones de seguridad. Esas nuevas estrategias de trabajos remotos y comunicación virtual son para mantenerse cumpliendo su misión.  Ahora más que nunca, la Misión de la iglesia de llevar el evangelio depende de todos nosotros.  El curso de la historia de la iglesia depende de nosotros los cristianos.

 

¿Cómo logramos cambiar el mundo y cumplir nuestra misión de llevar el evangelio en medio de una pandemia?   Primeramente, vive una vida que agrade al Señor. Dios se alegra delante de los seres celestes cada vez que tú le buscas de todo corazón y le adoras en “espíritu y en verdad”.  Dice la Biblia en Lucas 15.7: “Habrá fiesta y alegría en el cielo cada vez que un pecador se arrepienta más que por noventa y nueve justos que no necesiten arrepentimiento”. ¡Alabado sea su nombre!

 

El próximo paso es trabajar por el Señor. Pertenecemos a esta hermosa iglesia y las cosas que hoy disfrutamos no salieron de la nada, por esto se pagó un alto precio. Leemos en la Biblia cuánto sufrieron los cristianos, para que hoy podamos conocer la verdad del evangelio. De ellos aprendemos que lo que le ofrezcamos a Dios nos tiene que costar, tenemos que pagar un precio si queremos ver la mano de Dios obrando a favor nuestro. No podemos depender de lo que otro te pueda dar o decir para caminar conforme a lo que Dios espera de ti. Ofrécele a Dios el precio, el sacrificio, la alabanza, ora, ayuna, dale la adoración que Él se merece. Entrégate de todo corazón a su servicio, para que te vaya bien y seas bendecido(a) y prosperes en todos tus caminos.

 

Dios te ha llamado a llevar el evangelio en todo tiempo y en estos tiempos es un gran reto. ¿Estás dispuesto a hacerlo, trabajar, esforzarte, entregarte en servicio como una ofrenda al Señor y a tu comunidad? Sé que sí, lo estás haciendo ahora, junto a tu familia en este momento que has separado para el Señor.

 

Comunícate y ofrece tu ayuda al que este caído, en dolor o enfermo.  Y más que una buena prédica verbal y carismática, ofrece a Dios y a tu iglesia lo que mejor sabes hacer a través del don de Dios en ti; servir, porque Dios nos ha llamado a servir.

 

Para que la iglesia sea bendecida y prosperada en todo, necesita de familias comprometidas, llenas del amor de Dios y dispuestas a entregar su vida en servicio a otros. Te invito a ser parte de este viaje maravilloso de fe, de abnegación, de lágrimas y de entrega total. Aún en la pandemia, busca nuevas estrategias para salvar a tu familia extendida, tu comunidad y a tu país del pecado y la muerte eterna. Gozarás y verás las victorias, milagros, gozo, alegría, y lo más importante, sabrás que estarás haciendo la voluntad del Cristo de la gloria. ¡Amén!

 

Tú también puedes evangelizar. Pídele a Dios que toque tus labios, quite tu culpa y limpie tus pecados. Acaso no puedes oír en tu corazón cuando el Señor dice: ¿A quién enviaré, y quién irá por nosotros? Entonces responde: Heme aquí, envíame a mí.

 

  • Oración de intercesión:
    • Oremos por:
      • La iglesia que se reúne presencial y virtualmente en medio de la crisis pandémica.
      • Enfermos (Covid 19, cáncer, otros) en Puerto Rico y el mundo.
      • Personal expuesto y en alto riesgo (médicos, enfermeros, tecnólogos médicos, personal de mantenimiento y otros).
      • Personas que toman decisiones en tiempo difíciles.
      • Personas que se exponen para servir como Mensajeros de Cristo.