Altar familiar – 15 de mayo

Rvdo. Rafael A. Rivera Bidot

Pastor ICDC Sierra Linda

Región 3

“Dios nunca nos abandonará”

Lectura bíblica: Mateo 28.20b (NTV)

“Y tengan por seguro esto: que estoy con ustedes siempre, hasta el fin de los tiempos”.

Oración de gratitud:

Dios eterno, Señor de toda gracia y misericordia, gracias por estar con nosotros en nuestra fragilidad humana. En tiempos de desesperanza tu voz se ha mantenido firme para darnos fuerzas en medios de las tempestades de la vida. Todo pasa, pero tu palabra y promesas permanecen firmes frente a toda amenaza. Qué bueno es sentir tu presencia y asistencia constante, tu mano que sostiene y sustenta. Gracias Señor porque siempre estás. En el nombre de Jesús, nuestro amado Salvador. Amén.

Entonemos el cántico: “Dios cuidará de ti”

En tus afanes y en tu dolor,

Dios cuidará de ti,

Vive amparado en su inmenso amor,

Dios cuidará de ti.

CORO

Dios cuidará de ti,

Y por doquier contigo irá

Dios cuidará de ti,

Nada te faltará.

Si desfalleces en tu labor,

Dios cuidará de ti,

Si ves peligros en derredor

Dios cuidará de ti 

Nunca en la prueba sucumbirás,

Dios cuidará de ti,

En su regazo te apoyarás,

Dios cuidará de ti 

Oración de Intercesión

Motivos: 

  • Oremos por los trabajadores de la salud (personal de enfermería, paramédicos, médicos, tecnólogos médicos, técnicos de limpieza, etc.).
  • Oremos por las personas que están en tristeza profunda, ansiedad, desesperanza, frustraciones, pérdidas (familiares, empleo, merma en finanzas y otros).

Entonemos el cántico: “El Espíritu de Dios está en este lugar”

El Espíritu de Dios está en este lugar,

El Espíritu de Dios se mueve en este lugar.

Está aquí para consolar, está aquí para liberar,

Está aquí para guiar, el Espíritu de Dios está aquí.

Muévete en mí, muévete en mí.

Toma mi mente y mi corazón, llena mi vida de tu amor.

//Muévete en mí, Santo Espíritu muévete en mí.//

Lectura bíblica: Salmo 24 (NTV)

1. La tierra es del Señor y todo lo que hay en ella;

    el mundo y todos sus habitantes le pertenecen.

2. Pues él echó los cimientos de la tierra sobre los mares

    y los estableció sobre las profundidades de los océanos.

3. ¿Quién puede subir al monte del Señor?

    ¿Quién puede estar en su lugar santo?

4. Solo los de manos limpias y corazón puro,

    que no rinden culto a ídolos

    y nunca dicen mentiras.

5. Ellos recibirán la bendición del Señor

    y tendrán una relación correcta con Dios su salvador.

6. Gente así puede buscarte

    y adorar en tu presencia, oh Dios de Jacob.

7. ¡Ábranse, portones antiguos!

    Ábranse, puertas antiguas,

    y dejen que entre el Rey de gloria.

8. ¿Quién es el Rey de gloria?

    El Señor, fuerte y poderoso;

    el Señor, invencible en batalla.

9. ¡Ábranse, portones antiguos!

    Ábranse, puertas antiguas,

    y dejen que entre el Rey de gloria.

10. ¿Quién es el Rey de gloria?

    El Señor de los Ejércitos Celestiales,

él es el Rey de gloria.

Meditemos:

“Dios nunca nos abandonará”

El miedo, el temor tienen un efecto paralizante.  La turbación se añade y entonces comenzamos a caminar en círculos sin saber que definitivamente vamos a hacer con esta situación que se ha tornado en una crisis que parece no terminar. Dentro de todo esto tenemos que encontrar fuerzas para evaluar las alternativas a nuestro alcance, para encarar los desafíos del tiempo presente y que las decisiones que tomemos sean las correctas.

En nuestros días las relaciones con nuestros semejantes se han convertido en un proceso de constantes cambios, donde día a día nos encontramos que no podemos atender lo más básico de la vida como antes lo hacíamos. Hemos sido desacelerados casi de súbito.

Dentro de toda esta realidad hay una luz de esperanza que se revela en la persona de Jesucristo. Nos afirma quietamente: “Y tengan por seguro esto: que estoy con ustedes siempre, hasta el fin de los tiempos” (Mateo 28.20b NTV). La Palabra de Dios nos muestra un camino que no nos enajena de las dificultades de la vida, sino que nos muestra por dónde caminar y con quién hacerlo. La confianza que Cristo Jesús nos ofrece es el sentirnos acompañados en tiempo presente “estoy con ustedes”. Que de lo que estamos viviendo aprendamos, que estamos siendo formados y perfeccionados en el crisol de la prueba. Todo esto con la certeza y seguridad que vamos a salir airosos porque el Señor, el Rey de Reyes y Señor de señores está con nosotros siempre, téngalo por seguro.

Oración final:

Dios tu eres nuestro sustento y refugio. Ayúdanos a permanecer resguardados bajo tus alas. Gracias por la seguridad que nos das y por tus cuidados. En Cristo Jesús. Amén.

Entonemos el cántico: “Oh que hermoso es sentir el amor”

//Oh, que hermoso es sentir el amor

Que nos une a la gente de Cristo.//

Ver las sonrientes y tan alegres

Dando gloria a Dios para siempre.

Oh que hermoso es sentir el amor

Que nos une a la gente de Cristo.