23 de julio 2017

1 Reyes 12-13

 

«Ellos le dijeron: Si hoy te pones al servicio de este pueblo y les respondes con buenas palabras, ellos te servirán siempre».  1 Reyes 12.7 (DHH)

 

Al pasar los años nos damos cuenta, que no sabemos todo lo que creíamos que sabíamos, que cuando éramos jóvenes pensábamos que el mundo estaría a nuestros pies y que podíamos “comernos los niños crudos”, pero estábamos equivocados.  En la última película de Robin Hood hay una escena en la cual un campesino le dice a otra persona: “cuando se aprieta la ubre que no tiene leche, la vaca te da patadas”.

Roboam se decantó a favor del consejo de su corillo joven.  Rechazó la sabiduría de la experiencia, los años de vida y el trabajo realizado en la corte de su padre Salomón por parte de los ancianos que le aconsejaron soltar un poco la garra contra las personas del reino.

Su actitud imprudente y altanera provocó la división del reino de Israel.  Los del Norte le dieron “la patada”.  Allí comenzó una espiral cíclica de altas y bajas para el norte y para el sur.

No se puede lograr excelentes resultados en un grupo de trabajo, adoptando una actitud de supervisión, intransigente y dominante.  Lo correcto es escuchar, evaluar, aconsejarse con los de experiencia y tomar decisiones informadas.

Aplica también al servicio que realizamos en la iglesia.  El Señor nos ha dado el privilegio de dirigir un grupo de trabajo.  Logramos lo mejor en ellos cuando les amamos y tratamos con dignidad, recordando que somos hermanos porque somos hijos del mimo Padre Celestial.

¡Cuán bueno sería que los que dirigen y gobiernan el país, de todos los colores, leyeran este consejo de los ancianos a Roboam!

 

Oración

Gracias Padre porque enviaste a Tu Hijo para modelarnos el verdadero concepto de servir cuando Él se humilló así mismo.  Que lo imitemos siempre.  Amén.