31 de marzo de 2017

Éxodo 14-15

«20 Y María la profetisa, hermana de Aarón, tomó un pandero en su mano, y todas las mujeres salieron en pos de ella con panderos y danzas. 21 Y María les respondía: Cantad a Jehová, porque en extremo se ha engrandecido; Ha echado en el mar al caballo y al jinete.»  Éxodo 15:20-21

 

La experiencia del Éxodo no es un evento aislado del pasado de Israel, es acción liberadora de Dios.  Nace una comunidad de Fe en respuesta a la gestión redentora de Dios.  Ese gozo espontáneo del pueblo por su liberación, es expresado en un cántico dirigido por María y Moisés.  La naciente Israel se convierte en una comunidad que alaba y adora a su Redentor.  El pueblo fue formado en el calor del Éxodo y este se convirtió en la canción de su corazón.

Sin embargo, cuando la comunidad del milagro convierte su cántico en proclamación, las generaciones que le preceden adquieren una historia esperanzadora que cantar y una palabra salvadora que proclamar.  No obstante, sin una comunidad que guarde pacto con Dios, ¿quién cantará? ¿quién proclamará?, como está escrito: ¡Cuán hermosos son los pies de los que anuncian la paz, de los que anuncian buenas nuevas!

En tiempos de exilio, Dios demanda una comunidad de pacto que su cántico y proclamación se convierte en palabra profética de esperanza a una nueva vida.  Es tiempo de entonar un cántico para la eternidad. Dios no quiere que construyamos mas ciudades para Faraón, quiere que construyamos comunidades de Fe que canten, proclamen y hagan pacto con Él.

Oración

Buen Dios, Te damos gracias por darnos la oportunidad de cantar para Ti.  Cantamos para proclamar que Tú eres poderoso para libertarnos y darnos una nueva vida.  Te pedimos que nos ayudes hacer pacto contigo, queremos ser voces que anuncien la paz y las buenas nuevas de salvación.  Te lo imploramos en el nombre de Jesús.  Amén.