18 de abril de 2017

Levítico 12-13

 

«Pero cuando la carne viva cambie y se vuelva blanca, entonces irá al sacerdote, y el sacerdote lo examinará.  Si la llaga se ha vuelto blanca, el sacerdote declarará limpio al que tenía la llaga, y quedará limpio». Lv 13.16-17 (RV95)

 

En el libro de Levítico, los ritos o ceremonias tienen un significado comunitario, teológico y litúrgico para el pueblo hebreo.  Son acciones simbólicas (sacrificios, comidas o banquetes, ofrendas, entre otros) que comunicaban ideas importantes de la vida de fe en comunidad y con Dios, al cual están empezando a conocer en el desierto.  Tanto los ritos como los eventos, están relacionados entre sí, por ejemplo: ritos de restauración del pecado, otros de pureza y restitución, se aplicaban en la comunidad a personas con enfermedades de la piel o flujo de sangre como vemos en el texto de hoy.  Por falta de médicos, los ritos de enfermedades de piel se usaban para proteger al resto de la comunidad de las enfermedades infecciosas; era el sacerdote (representante de Dios) el que tenía la autoridad para declarar quien estaba sano (limpio) o no de la enfermedad.  Hoy día la enfermedad o la salud la determina un médico.

 

Hoy, los rituales se siguen dando en la comunidad (religiosa o no) como acciones simbólicas que comunican la organización o creencias de un pueblo o sociedad.  Los ritos o ceremonias en la iglesia cristiana tienen la función de celebrar la acción liberadora de Dios en la vida, nunca para esclavizar.  En la iglesia las bodas, bautismos, santa cena, presentación de niños, funerales, entre otros, muestran el acompañamiento de Dios que celebra con Su pueblo, libera, sostiene y camina con la iglesia en todo tiempo.

 

Oración

Dios, gracias porque Te sigues revelando en medio de Tu pueblo.  Gracias por Tu Hijo Jesucristo, quien es el pan del cielo y nos enseñó a celebrar en comunidad Su salvación en la mesa de la comunión.  Amén.