1 de abril de 2016

San Mateo 24.1-28

Perseverando hasta el final

«… el que perseverare hasta el fin éste será salvo.» (Mt 24.13)

Durante la última visita de Jesús a Jerusalén, para confrontar a los líderes religiosos de su pueblo con su palabra transformadora y retadora, le habló a sus discípulos sobre el fin de los tiempos. Jerusalén sería destruida y no quedaría en pie «piedra sobre piedra». Esta profecía se cumplió en el año 70 d.C.

Después de esta conversación, Jesús salió de la ciudad hacia el monte de los olivos, donde solía retirarse a orar. Allí los Discípulos le pidieron más detalles sobre el fin de los tiempos. El cuadro que Jesús pintó fue sombrío: falsos cristos y profetas, guerras, pestes, hambres, terremotos, persecución y muerte de cristianos, desamor, odios y rencillas. Pero no faltarían fieles que perseverarían hasta el fin, para que el Evangelio del reino fuera predicado en todo el mundo.

Nos asustan los tiempos que vivimos, pues se parecen mucho a lo que Jesús explicó a sus discípulos hace veinte siglos. Pero el llamado de Dios está en pie y vigente: es necesario perseverar fieles al Señor y a sus promesas hasta el fin y obtendremos «la corona de la vida».

Oración: Te pedimos, Señor, que nos sigas acompañando y afirmando en nuestra vocación cristiana siendo fieles, no importa los tiempos difíciles que vengan a este mundo, siempre proclamando el Evangelio con nuestra vida y testimonio. En el nombre de Jesús oramos. Amén.