26 de octubre de 2016

2 Corintios 6.1-13

 

Aparentemente tristes, pero siempre alegres; pobres en apariencia, pero enriqueciendo a muchos; como si no tuviéramos nada, pero poseyéndolo todo. (2 Corintios 6.10 NVI)

Nos atraen las buenas ofertas. Implican ganancia económica o emocional.  A veces, como dice el refrán, algunas son demasiado buenas para ser ciertas.

La lectura para hoy no luce como una buena oferta.  En ella, Pablo describe el éxito de su ministerio.  Con vívidos detalles nos presenta un panorama de persecuciones, privaciones, cárcel, desvelos y hambre.  A pesar de esto, concluye que ha sido servidor de Cristo y de Sus seguidores.  Su constancia en la adversidad hizo posible que el evangelio de Cristo nos alcanzara.

Hay muchos cristianos, (demasiados) experimentando privaciones extremas por servir a Cristo.  No es necesariamente nuestro caso en Puerto Rico, pero en ocasiones vivimos situaciones en las que nuestro ánimo y vigor decaen.  En otras, nos encontramos con alguna carencia económica o emocional, de urgencia.  La vida trae sabores y sinsabores.

La noticia es que nuestro Padre sigue con nosotros.  Está a nuestro lado, nos entiende y nos atiende, aunque a veces creamos que se olvidó.  No lo hizo con Pablo.  No lo hará contigo.  Su brazo poderoso y Su misericordia no se han agotado.

Un antiguo himno nos recuerda que “en las luchas y en las pruebas, la iglesia (el creyente) sigue caminando”.

¿Estás viviendo “una oferta” poco atractiva?  Tu Padre está consciente de ello.  Mantente firme y confiando en Él, quien Te amó en grado sumo.  ¿Conoces a alguien que en este mismo momento está viviendo una experiencia extrema?  Comparte esta palabra con ella directamente… y si le das “share” muchas otras se beneficiarán.

Oración

Señor, sé que me amas y estás conmigo como Padre amoroso.  Confío en Ti y sé que en Tu nombre seguiré adelante.  En Jesús.  Amén.

Autor: Luis Montañez