2 de noviembre de 2016

2 Corintios 12.1-13

…para impedir que me volviera orgulloso, se me dio una espina en mi carne, un mensajero de Satanás para atormentarme e impedir que me volviera orgulloso.  8 En tres ocasiones distintas, le supliqué al Señor que me la quitara.  9 Cada vez Él me dijo: «Mi gracia es todo lo que necesitas; mi poder actúa mejor en la debilidad».  2 Corintios 12.7-9a NTV)

La imperfección y la fragilidad humana son reales y no podemos obviarlas, negarlas, ni enajenarnos de ellas.  Pablo le llama a esta situación una espina.  A veces, nos preguntamos por qué nos suceden cosas que nunca pensamos que experimentaríamos.  En ocasiones, nos enfermamos y los medicamentos no funcionan.  Los dolores, las pérdidas, las inconsistencias y los sufrimientos nos agobian.  Cómo superar estos escenarios de vida aun cuando hemos hecho las cosas bien, hemos orado muchas veces, más de tres, para ser librados y las circunstancias permanecen.  Pablo lo superó con una gran porción de gracia.

La gracia, que es amor de Dios manifestado a nuestro favor, nos capacita para enfrentar los desafíos de la vida.  La gracia nos ayuda a soportar lo que a veces no tiene una explicación sencilla.  La gracia es la respuesta contra el desaliento en tiempos de dificultad.

Las debilidades contrarrestan el orgullo.  El que reconoce su debilidad, recibe gracia.  Podemos confiar en esa gracia que nos ha socorrido llevándonos triunfantes hasta ahora y así nos ayudará hasta el fin.

Bástate en mi gracia, bástate en mi amor.  Aun cuando Dios no haga lo que deseamos ni nos otorgue lo que pedimos no nos desalentemos, porque Su compañía, fuerza, amor y poder es suficiente.  Esta realidad nos inunda de esperanza.  El Señor nos bendice mucho más de tres veces, mucho más abundante de lo que podemos entender o imaginar.

Oración

Dios y Señor bueno, gracias por Tu inmenso amor.  Reconocemos que necesitamos de Tu gracia y poder para enfrentar las espinas de la vida.  Ayúdanos a permanecer firmes y confiados, aun en medio de las experiencias difíciles.  Te rogamos que te sigas glorificando con poder en medio de nuestras debilidades.  Que Tu bendición siempre nos acompañe. En el nombre de Jesús.  Amén.

Autor: Gina Marrero