14 de noviembre de 2017

Proverbios 1-2

 

«6Porque Jehová da la sabiduría, Y de su boca viene el conocimiento y la inteligencia. 7El provee de sólida sabiduría a los rectos: Es escudo a los que caminan rectamente.» Proverbios 2.6-7 (RV)

 

Hay personas que se creen sabios en su propia opinión.  Piensan que sus conceptos y apreciaciones de la realidad son verdades absolutas.  En eso consiste el primer error y la falta de sensatez y prudencia.  Su conocimiento es puramente humano y por tanto imperfecto y fallido por no estar anclado en el conociendo y la ciencia que proviene de Dios.  Es prudente mantenerse dirigido por la sabiduría que proviene de Dios, porque nos ayuda a actuar con cordura y sensatez alejándonos del mal.  Quien se aparta de la sabiduría, del conocimiento y las enseñanzas de Dios, lo que hace es tropezar y añadir dolor y tribulación a su vida.  Se corre el riesgo de entrar por veredas torcidas que conducen al mal y traer tragedia sobre él y los suyos.  Dice la Palabra que el principio de la sabiduría es el temor al Señor.  Quien reverencia a Dios y se complace en guardar sus estatus y enseñanzas, se libra de entrar por caminos de maldad que al final pueden destruirlo.  Solamente del Señor de todo lo creado proviene la sabiduría, el conocimiento y la inteligencia.  Por lo tanto, es Dios quien la provee a los que son rectos y con ella los protege y guarda como un escudo.  En el conocimiento y la sabiduría de Dios hay bendición para quién es temeroso y honra Su Palabra y preceptos.  Los guarda porque les permite discernir con claridad entre el bien y el mal y tomar buenas decisiones, que al final lo guardan en todos los caminos.  Busquemos el camino de la prudencia y la sensatez y nos libraremos de comer pan de dolores y amargura.

Oración

Señor, danos la sabiduría perfecta que proviene de Ti.  Solo de esa manera podemos vivir anclados en Tus preceptos, viviendo una vida recta que es agradable delante de Tu presencia.  Amén.