10 de diciembre de 2017

Isaías 18-21

«22El Señor herirá a los egipcios con una plaga, y aun hiriéndolos los sanará. Ellos se volverán al Señor, y el responderá a sus ruegos y los sanará».  Isaías 19.22 (NVI)

Este texto está ubicado en el contexto literario de la profecía contra Egipto.  Dios anuncia por medio del profeta la destrucción en todas las esferas de su vida como pueblo.  Esta incluye la agricultura, la pesca, los sistemas fluviales, su autoestima como nación, sus creencias religiosas idolátricas, sus consejeros, la impotencia de sus dioses frente al Dios todopoderoso de Israel y su conquista y opresión por otra nación.  Será una nación que pasa de opresora a oprimida.  Su estado de desolación y humillación los hará volverse al Señor y reconocerlo como Dios verdadero.  Claman a Dios porque sus dioses han enmudecido probándose que no tenían poder real, solo el que ellos le atribuían.  En medio de la frustración de todas sus confianzas previas, deciden clamar al Señor, ofrecerle sacrificios y adorarlo.  Esta acción implica un movimiento a otra experiencia de fe.  En respuesta a la transformación y conversión de Egipto, Dios, aunque los hiere con una plaga, también decide sanarlos.  Al mirar el texto en su conjunto amplio, vemos que Dios castiga justamente y severamente la opresión, la injusticia y la soberbia.  No obstante, si nos volvemos a Él a nivel colectivo, como nación o imperio, y a nivel personal, como miembro de esa nación, demostrando un cambio de actitud y un deseo de someterse a los designios del Señor, entonces Él concede una oportunidad obrando para sanar las heridas y levantarnos.

Oración

Señor, acudimos a Tu presencia sabiendo que eres un Dios justo que nos da lo que merecemos.  No obstante, sabemos que, al arrepentirnos y volvernos a Ti, obedeciendo Tus preceptos y reconociendo Tu soberanía, nos das una nueva oportunidad de sanidad y liberación.  Amén.