12 de noviembre de 2017

Salmos 140-145

«18Cercano está Jehová a todos los que le invocan, A todos los que le invocan de veras. 19Cumplirá el deseo de los que le temen; Oirá asimismo el clamor de ellos, y los salvará.» Salmo 145.18-19 (RV)

 

El Señor no es un Dios sordo, que cierra sus oídos para no escuchar a todos los que le invocan.  Está bien cerca del ser humano que invoca Su Nombre con sinceridad y honestidad.  No solo atiende, sino que cumple los deseos, cubre la necesidad o el anhelo del corazón de quien es temeroso de Dios y lo reverencia con integridad.  En medio de la necesidad el Señor nos escucha y realiza una salvación extraordinaria.  En toda circunstancia que pueda rodear nuestra vida, nunca podemos permitir que el miedo y la ansiedad tomen ventaja.  Los valles oscuros y tenebrosos que tengamos que pasar, son los mejores espacios para ejercer una fe sólida y afirmar la cercanía de Dios.  Las experiencias en las cuales no encontramos de que agarrarnos para no perecer, son los momentos para poner toda la esperanza en Dios.  La fe es la que nos ayude a confiar y esperar en la salvación que puede realizar un Dios que está cercano y cuyos oídos están atentos a nuestras oraciones para responder oportunamente a la necesidad.  En los momentos de crisis donde enfrentamos una situación nueva que nos lleva a sentirnos inseguros o a estar en incertidumbre, hay que elevar nuestra plegaria a Dios sabiendo que intervendrá.  El Señor guarda a todos los que le aman y obedecen Su Palabra.  No tengamos temor cuando la vida y su acontecer nos sorprenden con una situación para la cual no estamos preparados.  El Dios cercano que nos escucha tomará el control y nos salvará.

Oración

Señor, sabemos que nuestra vida está en Tus manos.  Estamos confiados en Tu cercanía y disposición a escuchar nuestra oración y darnos el oportuno socorro. Permite que nuestra fe y confianza se crezca en medio de las situaciones que tenemos que afrontar.  Amén.