29 de octubre de 2016

2 Corintios 8.16-9.15

Queremos evitar cualquier crítica sobre la forma en que discipulosadministramos este generoso donativo; porque procuramos hacer lo correcto, no sólo delante del Señor sino también delante de los demás. 2 Corintios 8. 20-21  (NVI)

Se le adscribe a Julio César el dicho: “la mujer del César no solo debe ser honrada, sino parecerlo”. Es posible que hayamos usado ese dicho en algún momento. Hay otro: “la percepción es la realidad.” No necesariamente es cierto, pero, se le ha aplicado a muchas personas en todas las áreas de la vida.

Es muy particular lo que Pablo dice sobre el asunto de recoger y discipulosadministrar una ofrenda para la iglesia necesitada. En la comitiva que la llevaría, incluyeron a una persona de excelente reputación. Con ello se aseguraban que la tarea discipulosadministrativa de manejar dinero se haría de forma santa y espiritual.

¡Qué gran enseñanza! A la hora de señalar, muchos le adjudican a la iglesia malos manejos y aprovechamiento del dinero de los feligreses…Y ha pasado aquí y en otros lugares, en el pasado y posiblemente en el futuro.

La realidad es que la inmensa mayoría de las iglesias manejan con pulcritud el dinero recibido. En nuestras iglesias hay cientos de servidores, voluntarios, preparados, que se aseguran que la contabilidad de la iglesia esté clara y al día…como debe ser. Han hecho de esta área de servicio un ministerio muy necesitado para el funcionamiento de la iglesia.

Demos gracias al Señor por esas personas que, semana tras semana, realizan un servicio muy espiritual, manejando las finanzas de la iglesia.

¿A quién puedes agradecerle, este próximo domingo, esa tarea discipulosadministrativa?

Oración

Gracias Señor por las personas que trabajan los asuntos financieros y el manejo del dinero de la iglesia. Ponen su talento y nombre a tu servicio para la bendición del cuerpo de Cristo. Guíalos siempre. Amén.

Autor: Luis Montañez