Dando frutos

15 de marzo de 2016

Mateo 12.15-37

 Dando frutos

«Si el árbol es bueno, su fruto es bueno; si el árbol es malo, su fruto es malo, porque por el fruto se conoce el árbol»

Mateo 12.33

 

Mi abuelo acostumbra a sembrar. Tiene siembra de plántanos, ajíes, tomate, calabaza, aguacate, entre otros. Un día lo vi cortando uno de sus árboles más grandes y frondosos. Le pregunté por qué razón cortaba ese árbol tan bonito. Me contestó «lo corté porque sus frutos no sirven, se perdieron».

El Señor nos llama a que demos fruto. Ese fruto debe parecerse a Jesús, de manera que cuando nos vean hablar, caminar y actuar los demás vean el reflejo de Cristo.

Si decimos que amamos al Señor y le seguimos, nuestros frutos deben testificarlo. Si nuestro modelo a seguir no es Jesús, nuestro fruto será malo. El Señor no quiere que seamos frutos desperdiciados. Es un buen día para pedirle al Señor que nos ayude a dar frutos buenos, de excelencia, siguiendo Su modelo.

Oración

Señor nuestro, perdona las veces que no hemos dado el fruto que esperas de nosotros. Te pedimos que arranques lo que está mal de nosotros y nos ayudes a nacer de nuevo. Queremos dar frutos buenos y atesorarte en el corazón. Por Jesús, tu hijo, oramos. Amén.

 Autora: Rvda. Geritza Olivella