2 de enero de 2017

Jesús es hecho fiador de un mejor pacto.   RVR Hebreos 7.22

 

En una ocasión, una persona, enfrentό una situación financiera muy difícil.  Necesitaba urgentemente dinero para resolver el asunto económico que la abrumaba.  Así que acudió al banco y solicitό un préstamo.  Sin embargo, le fue denegado porque no tenía buen crédito ni capacidad económica para pagarlo.  En su desesperación, acudió a su familia y amistades para que la ayudaran, siendo fiadores en el préstamo que necesitaba para resolver su problema.  Pero, ninguno pudo ayudarla.  Algunos por no tener crédito, otros por no conocerla y los demás por desconfianza.

¡Cristo es nuestra mejor esperanaza!  Antes del nuevo pacto, todos estábamos desacreditados como Sofía.  Debido a que no fue posible cumplir con la deuda que imponía la ley del viejo pacto.  Antes de Cristo, no hubo nadie en el mundo que pudiera ayudarnos.  Solo Cristo, el autor del nuevo pacto, pudo socorrernos.  La Biblia dice que Jesucristo es nuestro fiador.  El pagó la deuda por nosotros en la cruz.  Nuestros pecados pasados, presentes y futuros han sido perdonados.  De esta manera fuimos absueltos.

No hay mejor fiador que Cristo.  Él nunca nos reprocha lo que hizo por nosotros.  Aún conociendo nuestras deficiencias, nos amó.  Cuando nos acercamos a Jesús, nuestro pasado no nos descalifica, podemos acercarnos a Él y obtener perdón.  El nuevo pacto es una nueva oportunidad.

¿Necesita una nueva oportunidad?  En el momento en que aceptamos a Jesús como nuestro Salvador, somos parte del nuevo pacto.  A través de este pacto recibimos salvación.

Dios nos llama a renovar nuestro pacto.  ¿Ha entrado usted en este mejor pacto?  ¿Ha comenzado a andar de la mejor manera?  Vivamos fieles a Dios en una relación de pacto.

Oración

Señor, gracias por la salvación.  Guíanos para que podamos recibir con humildad la vida eterna, que a precio de sangre pagaste por nosotros.  Concédenos sabiduría para honrar nuestro pacto contigo.  Amén.

Autor: Gina Marrero