26 de mayo de 2017

Deuteronomio 23-25

«No torcerás el derecho del extranjero ni del huérfano, ni tomarás en prenda la ropa de la viuda, sino que te acordarás que fuiste siervo en Egipto, y que de allí te rescató Jehová tu Dios; por tanto, yo te mando que hagas esto». Deuteronomio 24.17-18

 

El fundamento de toda sociedad debe estar basada en el sentido comunitario y la solidaridad.  Para Israel, la participación del individuo afectaba a todos los componentes de la comunidad y la acción de la comunidad afectaba al individuo.  El escritor deuteronomista nos presenta una preocupación humanitaria en favor de las personas necesitadas, al punto que se presenta como una cuestión de derecho legal y económico.  Todas las ciudades y pueblos de Israel tenían por obligación velar por las necesidades de los extranjeros, las viudas y los huérfanos que vivían entre ellos.  Este grupo tenía el mismo derecho de protección como cualquier otro israelita y tenían que ser tratadas con respeto y justicia.  La pasión con la que se presenta este asunto nos demuestra cuan viva estaba en la memoria de Israel la opresión que sufrió en Egipto.

 

El cuidado de los más necesitados es un mandato por parte de Dios y la integridad de Su creación esta en juego sino cumplimos con este mandato.  Así como Jehová había liberado al pueblo de Israel de las garras de la humillación de Egipto, la acción redentora de los israelitas podía liberar a los más necesitados ante sus crisis.  Estos actos del pueblo servían para mantener la dignidad de los extranjeros, viudas y huérfanos ante la posibilidad de ser condenados a una vida deshumanizante.  Cuando actuamos en justicia dirigidos por el amor de Dios, mostramos una comunidad que hace parte de su vida de adoración a aquellos más necesitados.  Dios nos llama a construir en amor para que Su Nombre sea glorificado.

Oración

Amado Dios, Te adoramos por ser un Dios justo.  Sabemos que miras con amor a todos nosotros y nos pides que actuemos día a día en Tu justicia.  Te pedimos que nos ayudes a ser sensibles a las necesidades de todos.  Úsanos como instrumentos Tuyos para hacer justicia a los más necesitados.  Que nuestras acciones se conviertan en adoración a Ti.  En el Nombre de Jesús, Te lo pedimos. Amén.