7 de noviembre de 2016

Gálatas 3.6-20

Por tanto, está claro que nadie es reconocido como justo en virtud de la ley; pues la Escritura dice: El justo por la fe vivirá. Gálatas 3.11 DHH

La fe es el único medio de salvación.  Creer en Dios nos coloca en una posición de justicia, que nos conduce a la eternidad y nos hace vivir correctamente en gratitud por lo que Cristo ha hecho en favor nuestro.

Somos contados como justos por fe, no por obras.  Procurar ser justificados para con Dios por nuestro propio esfuerzo no funciona.  Las buenas intenciones no son suficientes para alcanzar salvación.  Debemos confiar en Dios y vivir cada día en el poder de Su Espíritu.

Ahora bien, la fe no anula la ley.  Cristo cumplió y tomó la ley sobre sí cuando fue colgado en la cruz.  Pablo señala la superioridad de la fe, afirmando que no somos salvos por medio del cumplimiento de la ley.  No es mediante nuestras obras como heredamos las promesas de Dios, sino mediante la obra perfecta de Cristo consumada en la cruz.

Somos salvos por fe.  Esta es nuestra promesa consoladora, la gran herencia y un fundamento sólido para vivir.  Mi confianza está en el Dios de verdad, que permanece constante y no quebranta Sus promesas, a pesar de nuestra imperfección y fragilidad humana.

La justificación por la fe es un mensaje de “buenas nuevas” que abre todas las puertas de la esperanza.

¡Disfrutemos la salvación!  ¡Seamos gente de fe inquebrantable que afirma la justicia perfecta de Dios!

Oración

Padre, Te amamos.  Gracias por perdonarnos.  Creemos en Tu gracia y en el poder del evangelio para salvación.  Deseamos permanecer firmes en la fe.  Ayúdanos a dar buenos frutos que evidencien nuestra gratitud hacia Ti.  En el Nombre de Jesús.  Amén.

Autor: Gina Marrero