1 de febrero de 2017

1 Juan 4

 

“En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que Él nos amó a nosotros, y envió a su hijo unigénito al mundo, para que vivamos por Él. Amados, si Dios nos ha amado así, debemos también nosotros amarnos los unos a los otros.” 1 Juan 4.9-10

¡Fuimos creados para amar y ser amados! Dios es la fuente de nuestro amor. Nos amó de tal manera, que sacrificó a Su hijo por nosotros. Jesucristo es nuestro ejemplo de lo que significa amar; cada cosa que hizo en Su vida y en Su muerte, fue ejemplo de Su amor supremo. Este hecho nos debe motivar a vivir como Jesús. Cristo nos exhorta a amar a nuestro prójimo como Él lo hizo. Nuestra obediencia a este mandato es la prueba de que ciertamente somos suyos y hemos aceptado y comprendido Su amor. Dios nos ama, por eso le interesa que Sus hijos e hijas se amen.

El verdadero amor es mucho más que un sentimiento. Es una acción que demuestra que los demás nos interesan. El amor logra que nuestra fe sea genuina y activa. El amor genuino produce dedicación abnegada y desprendida. Amar es un darse a sí mismo. Entonces, deberíamos reflexionar…

¿De qué forma reflejamos nuestro amor a Dios en las decisiones y las acciones que realizamos en cuanto a los demás? ¿Cómo podemos evidenciar nuestro amor al prójimo? Sirviendo a nuestros semejantes, sin esperar recibir nada a cambio y preocupándonos por el bienestar mutuo. El amor no tiene sustitutos. El amor es la mejor terapia. El amor es la mejor medicina. El amor es la más grande de las cualidades humanas. El amor es esperanza para el mundo. Y Cristo es el amor en acción. ¡Ama como Cristo! El Espíritu Santo nos da el poder para amar; Él vive en nuestro corazón y nos hace semejantes a Cristo. Cuanto más nos parecemos a Jesús, más amor brindaremos a los demás.

Oración: Señor, Tu amor es inmenso y está disponible para toda la humanidad. Gracias por amarnos, perdonarnos y restaurarnos. Una vez más, nos colocamos en Tus manos y abrimos nuestro corazón para que Tu amor nos inunde. Te pedimos que nos ayudes a amar como Tú. En Ti confiamos, Amén.

 

Autor: Gina Marrero