Altar Familiar: Semana 24 de enero de 2021

Rvda. Nilda Green García
Pastora Jubilada ICDCPR

LA PAZ DE CRISTO SE DA EN TODO TIEMPO

• Llamado a la adoración: Salmo 34.1-8

“Bendeciré a Jehová en todo tiempo;
Su alabanza estará de continuo en mi boca.
En Jehová se gloriará mi alma;
Lo oirán los mansos, y se alegrarán.
Engrandeced a Jehová conmigo,
Y exaltemos a una su nombre.
Busqué a Jehová, y él me oyó,
Y me libró de todos mis temores.
Los que miraron a él fueron alumbrados,
Y sus rostros no fueron avergonzados.
Este pobre clamó, y le oyó Jehová,
Y lo libró de todas sus angustias.
El ángel de Jehová acampa alrededor de los que le temen,
Y los defiende.
Gustad, y ved que es bueno Jehová;
Dichoso el hombre que confía en él”.

• Cántico: Bendeciré a Jehová en todo tiempo

Bendeciré a Jehová en todo tiempo
Su alabanza en mi boca estará
En Jehová se gloriará mi alma
Lo oirán los mansos y se alegrarán

Engrandeced a Jehová conmigo
Y exaltemos aun a su nombre
Yo busque a Jehová y él me oyó
Y todos mis temores me libró.

• Oración de Gratitud

• Lectura Bíblica: Juan 14.27

“La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo”.

• Cántico: Cristo en mi paz

Cristo es mi paz, ha quitado todos mis temores.
Él es mi paz, Él es mi paz.
Pongo toda mi ansiedad sobre Él,
pues él cuida de mí, Él es mi paz, Él es mi paz.

• Reflexión:

El mundo solo ofrece luchas, fatigas y enfermedades. Con solo escuchar y ver noticias, ya nos damos cuenta de lo convulso de su estado.
Aunque se habla de paz esta se traduce como ausencia de males, es inestable e insegura. Al ser gobernado por vidas egoístas que velan por intereses personales, llenos de caprichos dañinos, nunca podrán ofrecer paz.
Pero dentro de todo lo negativo que nos pueda rodear tenemos una fuente real, verdadera y eficaz para sentir paz y sosiego en medio del caos.
Cristo, solo en Él encontramos su paz, esa paz inigualable, su Espíritu abraza nuestra alma y cubre nuestras emociones sintiendo su hermosa calma.
Nuestros cuerpos pueden enfrentar enfermedad, carencias materiales y aun así tener paz. Jesús trae paz y se refleja en todo lo que hacemos. No sentimos temor frente a nuestro porvenir, él está en control.
Creer es nuestra mejor actitud para estar en comunión, adoración y gratitud para estar en paz con Dios, con uno y con los hombres.
¿Sabes qué?
Estamos llamados a ofrendar al mundo el buen testimonio de su incomparable paz.
Pregúntate ¿qué clase de paz estás viviendo?
¿La paz del mundo o la paz de Cristo?

• Oremos: Enfermos, Paz en el mundo, Misiones y Misioneros.

• Cántico:

Nadie me podrá quitar lo que Cristo a mí me dio.
Nadie me podrá quitar lo que Cristo a mí me dio.

Me ha dado gozo, me ha dado paz
Me ha dado amor y salvación.


Altar Familiar: Semana 10 de nero de 2021

ALTAR FAMILIAR
Pastora Julissa Ossorio Bermúdez

Cantemos
Estamos reunidos aquí Señor

//Estamos reunidos aquí, Señor, porque hemos conocido tu amor.
Y traemos en nuestros labios un nuevo cántico de loor
pues tu gloria ha llenado este lugar.//
// pues tu gloria ha llenado este lugar.//

Lectura bíblica: Salmo 108.1-5 (DHH)

Mi corazón está dispuesto, Dios mío, ¡dispuesto a cantarte himnos!
Despierta, alma mía; despierten, arpa y salterio;
¡despertaré al nuevo día! Te alabaré con himnos, Señor,
en medio de pueblos y naciones. Pues tu amor es más grande que los cielos.
¡Tu lealtad alcanza al cielo azul! ¡Dios mío, tú estás por encima del cielo;
tu gloria llena toda la tierra!

Oración de gratitud por la presencia de Dios en nuestra vida, la de nuestra familia, la de nuestra familia de la fe, y su presencia en nuestra isla

Cantemos
Todas las promesas del Señor Jesús (HCB 252)

1. Todas las promesas del Señor Jesús
son apoyo poderoso de mi fe;
mientras luche aquí buscando yo su luz,
siempre en sus promesas confiaré.

(coro)
Grandes, fieles,
las promesas que el Señor Jesús ha dado.
Grandes, fieles;
en ellas para siempre confiaré.

2. Todas sus promesas para el pueblo fiel,
el Señor, en sus bondades, cumplirá.
Y confiado todos para siempre en Él
paz eterna en su alma gozarán. (coro)

3. Todas las promesas del Señor serán
gozo y fuerza en nuestra vida terrenal;
ellas en la dura lid nos sostendrán
y triunfar podremos sobre el mal. (coro)

Momentos de confesión
Lectura bíblica Salmo 32.1-5 (PDT)

Qué afortunados son aquellos rebeldes a quienes Dios les perdona sus pecados.
2 Qué afortunados son los que el Señor considera inocentes porque no mintieron en cuanto a sus pecados. 3 Todos los días que seguía orando, sin confesar mis pecados,
me debilitaba cada vez más. 4 Dios mío, tú hacías mi vida cada día más difícil.
Llegué a ser como tierra que se seca en verano. 5 Entonces, decidí confesarte todos mis pecados; no escondí ninguna de mis culpas.
Decidí confesarte mis errores, Señor, y tú perdonaste todas mis culpas.

Meditemos en silencio sobre la porción bíblica que acabamos de leer. Luego de algunos minutos, hagamos oración de confesión con este cántico

El poder de tu amor

Vengo a ti Señor, cámbiame, renuévame
por la gracia que encontré en ti.
Ahora sé que las debilidades que hay en mí
desvanecerán, por el poder de tu amor.

(coro)
Cúbreme, con tu amor rodéame.
Tómame, cerca quiero estar.
Y al esperar, nuevas fuerzas yo tendré
Y me levantaré, como las águilas
por el poder de tu amor.

Yo te quiero ver, cara a cara, ¡oh!, Señor
y conocer así más de ti, en mí.
Prepárame señor
para hacer tu voluntad
Viviendo cada día por el poder de tu amor. (coro)

//Y me levantaré, como las águilas
por el poder de tu amor.//

Lectura bíblica - Leer el Salmo 95

Reflexión – Rendidos/as en adoración en el nuevo año
Para finales del Siglo 19, se encontraba un joven estadounidense llamado Judson Van DeVenter, en una encrucijada profesional/vocacional. Uno de los caminos era dedicarse a trabajar como profesor y supervisor de arte en las escuelas públicas de Pennsylvania, un trabajo para el cual se encontraba muy capacitado. Otro de los caminos era dedicarse a tiempo completo a ser evangelista, particularmente, a través de la música. Después de 5 años en esta encrucijada, tomó una decisión y se dedicó por completo a ser evangelista. Esta decisión y experiencia de vida le llevó a descubrir nuevos talentos; entre ellos, el escribir himnos. Así nació Yo me rindo a Él o Yo me rindo a ti.
Todo a Cristo yo me rindo,
con el fin de serle fiel.
Para siempre quiero amarle,
y agradarle sólo a El.

Coro
//Yo me rindo a El.//
Todo a Cristo yo me entrego,
quiero serle fiel.

Declaraciones como estas me parecen muy interesantes porque, en general, a los seres humanos no nos gusta perder el control de las cosas. Expresiones como "me pongo en tus manos" o “me rindo a ti” ciertamente, pueden ser un grito de auxilio, desesperanza y resignación. Sin embargo, también pueden ser una declaración de absoluta confianza. El salmo 95.6 nos dice
Venid, adoremos y postrémonos;
Arrodillémonos delante de Jehová nuestro Hacedor.

Este salmo es uno de los textos más gozosos de todo el salterio. Celebra el privilegio de ser pueblo de Dios. Jehová era el Dios de Israel; el pueblo entonces eran ovejas de su mano. Gozándose en esta realidad de pertenecer a Dios, el salmista exhortaba a este pueblo, a como comunidad, celebrar, regocijarse y alabar a Dios. Nada era más importante para la comprensión de la adoración que esto: venir al Señor, no porque a ellos se les ocurrió hacerlo, o porque necesitaran hacerlo, o incluso porque les gustara hacerlo. Venir al Señor partía del hecho de que Yahweh se acercó a ellos primero. La invitación que este salmo le hacía al pueblo era entonces para que adoraran a Dios como respuesta a lo que Dios ya había hecho. Este versículo 6 del salmo, indica un elemento importante en la adoración que este pueblo debía ofrecerle a Dios: el silencio, estar callado, humillarse. Y esa actitud de humillación delante de Dios era para renovarse, tanto a nivel personal como a nivel colectivo. Este salmista entendía que solamente completamente humillados se puede escuchar la voz de Dios.
Sin embargo, según el salmo continúa, la tónica cambia, y el salmista avisa de la posibilidad de quedarnos excluidos del pueblo de Dios y no entrar en su reposo cuando no escuchamos su voz. Es como si el salmista dijera que, en medio de nuestro regocijo y fiesta como pueblo de Dios, no debemos presumir de nuestra posición de tal manera que acabemos desatendiendo la voz de Dios, porque en tal caso podemos acabar demostrando, por nuestra desobediencia, que en realidad no pertenecemos a su pueblo. Dicho de otra manera: es posible empezar a participar en actividades de una iglesia, adquirir y dominar todo el lenguaje de los cultos, cantar con entusiasmo los himnos y hacer oraciones, conocer el gozo que trae la comunión con los hermanos, cumplir con todas las normas de la iglesia y aún así no pertenecer al pueblo de Dios. Porque, si bien es cierto que ser pueblo de Dios es motivo de celebración y alabanza, también es motivo de atención y reflexión. Pertenecer al pueblo de Dios trae grandes privilegios, pero también conlleva grandes responsabilidades. Implica alabanza y adoración y sobre todo, implica obediencia a su voz. Implica confiar en que si Dios ya ha hecho, seguirá haciendo, aunque las circunstancias que vivimos no parezcan; implica voluntariamente renunciar a todas aquellas actitudes que puedan asentarse en nuestros corazones y que nos alejen de la voluntad de Dios.
Un corazón rendido a los pies de Jesús… es un corazón que reconoce que la manera en que queremos hacer las cosas muy probablemente NO es la mejor. Un corazón rendido a los pies de Jesús, voluntariamente le entrega el control absoluto de su vida al Dios que ha hecho, al Dios que hace y al Dios que hará. Como todo, esto es más fácil decirlo que hacerlo. ¿De verdad vivimos rendidos a los pies de Cristo? ¿Y si mañana recibiéramos la noticia de que nos quedamos sin trabajo, fue que se le escapó esa a Dios y necesitamos tomar el control? ¿O si mañana recibimos una llamada de un médico con una mala noticia, fue que se le escapó esa a Dios y necesitamos actuar rápidamente? ¿Podremos orar y actuar como Jesús diciendo “no mi voluntad, sino la tuya”, “lo dejo en tus manos”?
Decir que vivimos rendidos en adoración a Dios va mucho más allá de cantar, orar o leer la palabra de Dios. Como ya hemos dicho muchas veces: la adoración es un estilo de vida. Pero es precisamente por eso; porque vivir rendidos y rendidas, con un corazón postrado a Sus pies para así poder escuchar su voz, tiene que resultar en transformación y en hacernos esclavos de Su justicia y misión.

Dinámica - A continuación, algunas preguntas que pueden servir de reflexión a la luz de lo que hemos discutido. Permita que cada miembro de la familia pueda responder a alguna de estas preguntas en cada categoría.

Vida
• ¿Hay algún "compartimiento" de mi vida en el cual me reservo el derecho de ejercer el control en vez de dárselo a Dios?
• ¿Hay alguna parte de mi que frena el obrar de Dios en mi vida?

Tiempo
• ¿Aparto tiempo cada día para cultivar mi relación íntima con Dios?
• ¿Estoy malgastando el tiempo en conversaciones sin sentido, inútiles o que desacreditan a mi prójimo?

Cuerpo
• De verdad, ¿Estoy dándole mi cuerpo a Dios, para ser instrumentos de justicia?
• ¿Utilizo mi cuerpo para expresar la bondad y el amor de Cristo a los demás (por ejemplo, usando mis manos para servir, mis brazos para abrazar, mis oídos para escuchar, mi boca para hablar de la grandeza y bondades de Dios…)?

Posesiones
• ¿Doy generosamente, con alegría a quien esté en necesidad?
• ¿Habrá algo que no necesariamente estoy dispuesto a desprenderme, si Dios me lo pidiera?

Pensamientos y emociones
• ¿Estoy permitiendo que Cristo reine y gobierne sobre mis emociones y mis respuestas?
• ¿Me enojo y me dejo provocar con facilidad?

Mis relaciones
• ¿Mis relaciones terrenales reflejan el amor de Dios?
• ¿Amo a mi prójimo como a mi mismo/a?

Oremos
Señor, reconocemos que todo lo que somos, todo lo que tenemos, todo lo que hayamos alcanzado, todo lo que somos capaces de hacer, es porque tú, en tu amor eterno por nosotros y nosotras, así lo has querido. Gracias por acercarte al ser humano. Gracias por todas tus muestras de amor, misericordia, provisión y gracia que, diariamente, nos das. Por eso, queremos vivir en adoración a ti; queremos ser dignos y dignas de ser tus manos y pies en este mundo; queremos tener oídos y ojos dirigidos solo a ti y que todo lo que hagamos sea digno de tu nombre. Perdónanos por las veces en que, aunque decimos que te adoramos con todo, nuestras acciones, pensamientos, palabras, relaciones realmente no muestran verdadera adoración a ti. Reconocemos que no hay mejor manera de vivir que no sea rendidos y rendidas a tus pies. Ayúdanos a vivir verdaderamente rendidos y rendidas en adoración a ti. No sabemos lo que deparará este nuevo año, pero estando a tus pies en todo tiempo, recordaremos que tus promesas son grandes y fieles y que tu voluntad siempre será perfecta.
En Cristo Jesús, ¡Amén!

Cantemos
No hay lugar más alto

//A tus pies arde mi corazón.
A tus pies entrego lo que soy.
Es el lugar de mi seguridad
donde nadie me puede señalar.
Me perdonaste, me acercaste a tu presencia.
Me levantaste, hoy me postro a adorarte.
(coro)
No hay lugar más alto, más grande //que estar a tus pies.//
No hay lugar más alto, más grande //que estar a tus pies.// //

//Y aquí permaneceré
postrado a tus pies
Y aquí permaneceré
A los pies de Cristo.// (coro)


Altar Familiar: 24 de diciembre de 2020

24 de diciembre de 2020
Rvda. Amarylis Alvarado Martínez

Celebremos el Nacimiento del Príncipe de Paz

Isaías 9.6-7 (Palabra de Dios para todos)
“Porque nos ha nacido un niño, se nos ha dado un hijo.
Sobre sus hombros descansa la autoridad y se le han puesto estos nombres:
Hacedor de grandes planes, Dios invencible, Padre eterno, Príncipe que trae la paz. 7 La grandeza de su autoridad y paz no tendrá fin.
Reinará en el trono y en el reino de David. Lo establecerá y sostendrá
con la justicia y el derecho desde ahora y para siempre. Todo esto será posible,
debido al amor intenso del SEÑOR Todopoderoso.

Invitación a la celebración-“Por fin llegaron las navidades”

Por fin llegaron las navidades, las fiestas reales de nuestro lar, fiestas de todos nuestros anhelos, nuestros desvelos y nuestro afán.

Cuánto me alegro haber nacido en este nido, en este Edén.
Porque estas fiestas que adoro tanto son el encanto de Borinquen.

Soltar queremos nuestros trabajos, pasando un rato de diversión. Que son las Pascuas mis simpatías y la alegría de corazón.

Cantemos todos con alborozo, llenos de gozo, llenos de amor. Y conservemos siempre presente, siempre latente la tradición.

Que en estas Pascuas y el Año Nuevo todos gocemos dicha sin par. Y que volvamos a las tareas sin otra idea que progresar.

Con tamboriles, güiro y maracas, mi serenata alegre está.
Deseo a todos por despedida años de vida y felicidad.

Oración de Acción de Gracias por la Presencia del Señor

Cántico de Alabanzas “Alegría, alegría, alegría”

Hacia Belén se encamina, María con su amante esposo.
Llevando en su compañía a todo un Dios poderoso.

Coro-//Alegría, Alegría, Alegría, Alegría, Alegría y placer.
Que la Virgen va de paso con su esposo hacia Belén//

En cuanto a Belén llegaron, posada a punta pidieron.
Nadie les quiso hospedar porque tan pobre les vieron.

Los pastorcillos del bosque, al ver pasar los esposos.
Les cantaban melodías con sus trinos armoniosos.

Peticiones e Intercesión: Oremos por la Paz de nuestra familia y
en especial de Puerto Rico.

Cántico de afirmación: “Oíd un son en alta esfera”

Oíd un son en alta esfera, en los cielos gloria a Dios.
A la mortal paz en la tierra, canta la celeste voz.
Con los cielos alabemos, al eterno Rey cantemos
A Jesús que es nuestro bien, con el coro de Belén;

Coro- Canta la celeste voz, ¡En los cielos, gloria a Dios!

El Señor de los señores, el Ungido celestial.
Al salvar los pecadores bajo al seno virginal.
Loor al Verbo encarnado, en humanidad velado
Gloria al Santo de Israel, cuyo nombre es Emmanuel.

Príncipe de Paz eterna, gloria a Ti, a Ti Jesús.
Entregando el alma tierna, Tú nos traes vida y luz.
Has tu majestad dejado, y buscarnos te has dignado.
Para darnos el vivir, a la muerte quieres ir.

Lectura Bíblica: San Mateo 1.18-25; San Lucas 2.1-20;
San Mateo 2.1-12 (Seleccione una o lea todas).
Permita que los miembros de la familia reaccionen al texto bíblico y invítelos a responder: ¿Qué significa para ti la narración del nacimiento de Jesús?
(Desarrolle una dinámica de discusión del tema de la Navidad con su familia).

Oración de reconocimiento- Permita que cada participante del altar familiar haga una oración de gratitud por Jesús, el Salvador. Cada persona voluntaria orará conforme sienta en su corazón.

Cántico de Alegría - “Pastores a Belén”

Pastores a Belén, vamos con alegría, que ha nacido ya el hijo de María
// Allí, allí nos espera Jesús// //

Llevemos pues turrones y miel, para ofrecer al Niño Emmanuel//
Vamos, vamos, vamos a ver, vamos a ver al recién nacido,
Vamos a ver al Niño Emmanuel.

Oh Niño Celestial, bendice a los pastores, que corren al portal, cantando sus loores.
//Corred, volad, sus glorias alcanzar//

//Ofrece a mil amor y virtud, traed zagal al niño Jesús//
Vamos, vamos, vamos a ver, vamos a ver al recién nacido,
Vamos a ver al Niño Emmanuel.

Oración de Acción de Gracias por la Navidad


Altar Familiar: Semana 20 de diciembre de 2020

21 de diciembre de 2020
Por: Rvda. Iris Idalia Lluveras García
Pastora Jubilada

Jesús: El Amor Envuelto en Pañales

• Llamado a la adoración: Salmo 95.1-6

Vengan, cantemos al Señor con alegría;
cantemos a nuestros protector y Salvador.

Entremos a su presencia con gratitud,
y cantemos himnos en su honor.

Porque el Señor es Dios grande,
el gran Rey de todos los dioses.

Él tiene en su mano las regiones más
profundas de la tierra;
suyas son las más altas montañas.

El mar le pertenece, pues él lo formó
¡con sus propias manos formó la tierra seca!

Vengan, adoremos de rodillas;
arrodillémonos delante del Señor
pues él nos hizo.

• Himno: Tú dejaste tu trono

Tú dejaste tu trono y corona por mí
al venir a Belén a nacer
más a ti no fue dado
el entrar al mesón
y en pesebre te hicieron nacer.

Coro:
Ven a mi corazón
¡Oh Cristo, ven!
Pues en él hay lugar para ti;
Ven a mi corazón, ¡Oh Cristo ven,
pues en él hay lugar para ti.
Alabanzas celestes los ángeles dan,
en que rinden al verbo loor
mas humilde viniste a la tierra, Señor
a dar vida al más vil pecador.

Siempre pueden las zorras
sus cuevas tener
y las aves sus nidos tener
mas el Hijo del hombre
no tuvo un lugar
en el cual reclinara su sien.

Tú viniste, Señor
con tu gran bendición
para dar libertad y salud
más con odio y desprecio
te hicieron morir
aunque vieron tu amor y virtud.

Alabanzas sublimes
los cielos darán
cuando vengas glorioso de allí
y tu voz entre nubes dirá
ven a mí, que hay lugar
junto a mí para ti.

• Oración de Acción de Gracias

• Lectura bíblica: Lucas 2.1-14
Aconteció en aquellos días, que se promulgó un edicto de parte de Augusto César, que todo el mundo fuese empadronado.
Este primer censo se hizo siendo Cirenio gobernador de Siria.
E iban todos para ser empadronados, cada uno a su ciudad.
Y José subió de Galilea, de la ciudad de Nazaret, a Judea, a la ciudad de David, que se llama Belén, por cuanto era de la casa y familia de David;
para ser empadronado con María su mujer, desposada con él, la cual estaba encinta.
Y aconteció que estando ellos allí, se cumplieron los días de su alumbramiento.
Y dio a luz a su hijo primogénito, y lo envolvió en pañales, y lo acostó en un pesebre, porque no había lugar para ellos en el mesón.
Los ángeles y los pastores
Había pastores en la misma región, que velaban y guardaban las vigilias de la noche sobre su rebaño.
Y he aquí, se les presentó un ángel del Señor, y la gloria del Señor los rodeó de resplandor; y tuvieron gran temor.
Pero el ángel les dijo: No temáis; porque he aquí os doy nuevas de gran gozo, que será para todo el pueblo:
que os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es CRISTO el Señor.
Esto os servirá de señal: Hallaréis al niño envuelto en pañales, acostado en un pesebre.
Y repentinamente apareció con el ángel una multitud de las huestes celestiales, que alababan a Dios, y decían:
!!Gloria a Dios en las alturas,
Y en la tierra paz, buena voluntad para con los hombres!

• Cántico de Afirmación

“Al Mundo Paz. Nació Jesús”

Al mundo paz. Nació Jesús,
nació ya nuestro Rey.
El corazón ya tiene luz,
y paz su santa grey, y paz su santa grey,
y paz, y paz, su santa grey.

Al mundo Paz el Salvador,
en tierra reinará.
Ya es feliz el pecador,
Jesús perdón le da, Jesús perdón le da,
Jesús, Jesús, perdón le da.

Al mundo Él gobernará,
con gracia y con poder.
A las naciones mostrará,
su amor y su poder, su amor y su poder,
su amor, su amor y su poder.

• Momentos de Confesión

Bienaventurado aquel cuya transgresión ha sido perdonada y cubierto su pecado”
(Salmo 32.1)

• Reflexión:
Navidad
Revelación de Amor
Promesa de Paz
Anuncio de Esperanza y Buena Voluntad

“¡Gloria a Dios en las alturas, y en la tierra paz, buena voluntad con los hombres!” Lucas 2.14

La Navidad nos invita a celebrar el eterno y obstinado amor de Dios revelado en Cristo Jesús. En la certeza de ese amor encontramos un mensaje profundo y poderosos que nos invita a la paz y a la buena voluntad entre los seres humanos.

En este tiempo tan difícil que nos ha tocado vivir recordemos las palabras de Jesús: “La paz os dejo, mi paz os doy; yo no la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo” (Juan 12.27). La paz otorgada por Jesús se constituye en la alternativa para vivir con certeza cuando la incertidumbre impera, vivir en amor cuando la violencia se impone, optar por la justicia cuando reina la inequidad, vivir con esperanza cuando las crisis azotan la vida y, caminar la senda del servicio, el compromiso y la dedicación cuando se tambalean los cimientos de la solidaridad y el compañerismo.

Amados y amadas, las situaciones difíciles están, los momentos en donde nuestra fe está siendo atacada están, las enfermedades nos tocan, la guerra nos trastoca, nuestras familias se estremecen por el impacto de las experiencias dolorosas. ¿Qué haremos?

La paz que Jesús otorga brinda libertad para tomar decisiones con responsabilidad, sabiduría, para realizar acercamientos adecuados, orden en los pensamientos, tolerancia, bondad, sensibilidad y un corazón abierto al amor y el perdón.

Esa paz nos permite trascender las situaciones, mantener la fidelidad al Señor y a sus preceptos. Nos permite amar y sobrepasar la maldad, nos permite guardar la fe y forjar la esperanza. Por tanto, ahí nos vemos, Jesús, en el camino. En ese camino que nos hermana, que nos impulsa a asistir a las personas que tienen el corazón roto y las alas de la esperanza tronchadas.

Un encuentro que hace posible anhelar la santidad (Hebreos 12.14), la consagración, la dependencia, la fidelidad a los preceptos bíblicos, entendiendo que hemos sido llamados y llamadas a novedad de vida, a no conformarnos a este siglo, sino transformarnos por medio de la renovación de nuestro entendimiento, para comprobar la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta (Rom.12.2)

Es momento para renovar nuestro compromiso con Cristo Jesús, Señor de la Iglesia. Es momento para renovar nuestro compromiso con nuestro pueblo y construir con nuestro amor y esfuerzo la bendita expresión de la paz. Unamos nuestras voces para exclamar ¡Gloria a Dios en las alturas, y en la tierra paz, buena voluntad con los seres humanos!

• Oración de Intercesión: cada miembro de la red familiar tendrá la oportunidad de elevar una de estas oraciones de intercesión.

o Por las naciones ante el desafío que enfrentamos ante el Covid-19.
o Por las personas con diversas enfermedades y situaciones de crisis.
o Por todos los funcionarios que laboran en áreas de alto riesgo de contagio.
o Por fortaleza y paz en las personas que han perdido seres amados.
o Que las personas y naciones lleguen al conocimiento de Cristo Jesús: “Feliz el pueblo cuyo Dios es el Señor”. Salmo 33.12.

• Dinámica: Lectura el testimonio del dulcero

Cada miembro de la familia compartirá una expresión, una forma en la que puede compartir la buena nueva. Puede obsequiar un bastón a cada miembro de la familia.

Anunciando la Navidad
“El testimonio del Dulcero”

¿Cómo anunciar el nacimiento por medio de un dulce?
Hace muchos años este dulcero tuvo una gran idea, quería enseñarle al mundo que Cristo nació entre nosotros.
Vivió y murió para salvarnos a todos nosotros, así que, a través del color y la forma del
dulce podía relatarnos la historia de Jesús desde la navidad hasta la pascua de resurrección creó un dulce en forma de bastón.

Los colores: las líneas blancas del bastón significan que Jesús fue sin pecado y puro. Las tres líneas rojas finas representan el castigo que Jesús soportó antes de morir, la línea roja ancha representa la sangre de Jesús derramada en la cruz.

La forma: el dulce tiene la forma de un cayado que nos recuerda, que Jesús es el buen pastor. Si inviertes el bastón, se convierte en la primera letra del nombre de Jesús.

Podemos aprender mucho del dulcero quien demostró por medio de su arte, que podemos compartir la historia admirable de Jesús nuestro Salvador. Al mirar este bastón de dulce, recuerda compartir la historia de aquel que dio su vida por ti.

• Momentos de consagración:
Señor, ofrendamos tiempo, energías y capacidades para que en tus manos sean multiplicados.

• Oración de cierre

• Bendición sacerdotal – Números 6.24.6

“Que el Señor te bendiga y te proteja,
que el Señor te mire con agrado
y te muestre su bondad;
que el Señor te mire con amor
y te conceda la paz.”


Altar familiar: Semana 13 de diciembre

Rvdo. Víctor A. Vázquez Rivera

Pastor ICDC Palmarito, Corozal

 

“HEME AQUÍ SEÑOR, AÚN EN LA PANDEMIA”

 

Llamado a la adoración: Salmo 24.1-4

 

De Jehová es la tierra y su plenitud; el mundo, y los que en él habitan. Porque él la fundó sobre los mares, y la afirmó sobre los ríos. ¿Quién subirá al monte de Jehová? ¿Y quién estará en su lugar santo? El limpio de manos y puro de corazón; el que no ha elevado su alma a cosas vanas, ni jurado con engaño.

 

Entonemos el cántico: “Te Alabarán Oh Jehová todos los Reyes”

 

//Te alabarán, Oh Jehová, todos los reyes.

Todos los reyes de la tierra.

Porque han oído los dichos de tu boca.

Y cantarán de los caminos de Jehová.//

 

//Porque la Gloria de Jehová es grande

Porque Jehová es excelso en sus caminos

Porque Jehová atiende al humilde

Mas mira de lejos al altivo.//

 

Oración de gratitud por la presencia del Señor

 

Lectura Bíblica: Isaías 6.6-8

 

 6Y voló hacia mí uno de los serafines, teniendo en su mano un carbón encendido, tomado del altar con unas tenazas; y tocando con él sobre mi boca, dijo: He aquí que esto tocó tus labios, y es quitada tu culpa, y limpio tu pecado. Después oí la voz del Señor, que decía: ¿A quién enviaré, y quién irá por nosotros? Entonces respondí yo: Heme aquí, envíame a mí.

 

Entonemos el cántico: “Aquí estoy Maestro”

 

Aquí estoy Maestro

He oído tu llamado y necesito responder

Aquí estoy, maestro

Mi corazón desea estar

En donde tu mi Dios mi Rey estés

 

Transforma Tú mi vida y hazla a tu imagen

Levántame del polvo, aquí estoy.

Enséñame a amarte y solo a ti entregarme

Jesús mi Dios amado, aquí estoy.

 

Enlace al cántico:   https://www.youtube.com/watch?v=VywA_2fbaaA

 

Oración de confesión

 

Reflexión: “Heme aquí Señor, aún en la Pandemia”

 

Estamos viviendo en tiempos en que hemos tenido que reinventarnos. El gobierno, las empresas y aún la iglesia han tenido que cambiar su forma de operar, por razones de seguridad. Esas nuevas estrategias de trabajos remotos y comunicación virtual son para mantenerse cumpliendo su misión.  Ahora más que nunca, la Misión de la iglesia de llevar el evangelio depende de todos nosotros.  El curso de la historia de la iglesia depende de nosotros los cristianos.

 

¿Cómo logramos cambiar el mundo y cumplir nuestra misión de llevar el evangelio en medio de una pandemia?   Primeramente, vive una vida que agrade al Señor. Dios se alegra delante de los seres celestes cada vez que tú le buscas de todo corazón y le adoras en “espíritu y en verdad”.  Dice la Biblia en Lucas 15.7: “Habrá fiesta y alegría en el cielo cada vez que un pecador se arrepienta más que por noventa y nueve justos que no necesiten arrepentimiento”. ¡Alabado sea su nombre!

 

El próximo paso es trabajar por el Señor. Pertenecemos a esta hermosa iglesia y las cosas que hoy disfrutamos no salieron de la nada, por esto se pagó un alto precio. Leemos en la Biblia cuánto sufrieron los cristianos, para que hoy podamos conocer la verdad del evangelio. De ellos aprendemos que lo que le ofrezcamos a Dios nos tiene que costar, tenemos que pagar un precio si queremos ver la mano de Dios obrando a favor nuestro. No podemos depender de lo que otro te pueda dar o decir para caminar conforme a lo que Dios espera de ti. Ofrécele a Dios el precio, el sacrificio, la alabanza, ora, ayuna, dale la adoración que Él se merece. Entrégate de todo corazón a su servicio, para que te vaya bien y seas bendecido(a) y prosperes en todos tus caminos.

 

Dios te ha llamado a llevar el evangelio en todo tiempo y en estos tiempos es un gran reto. ¿Estás dispuesto a hacerlo, trabajar, esforzarte, entregarte en servicio como una ofrenda al Señor y a tu comunidad? Sé que sí, lo estás haciendo ahora, junto a tu familia en este momento que has separado para el Señor.

 

Comunícate y ofrece tu ayuda al que este caído, en dolor o enfermo.  Y más que una buena prédica verbal y carismática, ofrece a Dios y a tu iglesia lo que mejor sabes hacer a través del don de Dios en ti; servir, porque Dios nos ha llamado a servir.

 

Para que la iglesia sea bendecida y prosperada en todo, necesita de familias comprometidas, llenas del amor de Dios y dispuestas a entregar su vida en servicio a otros. Te invito a ser parte de este viaje maravilloso de fe, de abnegación, de lágrimas y de entrega total. Aún en la pandemia, busca nuevas estrategias para salvar a tu familia extendida, tu comunidad y a tu país del pecado y la muerte eterna. Gozarás y verás las victorias, milagros, gozo, alegría, y lo más importante, sabrás que estarás haciendo la voluntad del Cristo de la gloria. ¡Amén!

 

Tú también puedes evangelizar. Pídele a Dios que toque tus labios, quite tu culpa y limpie tus pecados. Acaso no puedes oír en tu corazón cuando el Señor dice: ¿A quién enviaré, y quién irá por nosotros? Entonces responde: Heme aquí, envíame a mí.

 

  • Oración de intercesión:
    • Oremos por:
      • La iglesia que se reúne presencial y virtualmente en medio de la crisis pandémica.
      • Enfermos (Covid 19, cáncer, otros) en Puerto Rico y el mundo.
      • Personal expuesto y en alto riesgo (médicos, enfermeros, tecnólogos médicos, personal de mantenimiento y otros).
      • Personas que toman decisiones en tiempo difíciles.
      • Personas que se exponen para servir como Mensajeros de Cristo.

UN SALUDO DE NAVIDAD

UN SALUDO DE NAVIDAD

 

Muy amados y amadas en el Señor, un saludo afectuoso a toda la amada Iglesia Cristiana (Discípulos de Cristo) en Puerto Rico. Hemos llegado al filo de un año que ha presentado retos y dificultades muy particulares, retos y dificultades que nuestro laicado y nuestro extraordinario Cuerpo Ministerial han transformado en oportunidades para crecer y desarrollarnos como pueblo de Dios. Hemos llegado al tiempo grato en que recordamos que lo eterno invadió nuestros tiempos, que la Luz vino a desplazar las tinieblas, porque se hizo presente Emanuel, que es Dios con nosotros.

 

Es al inicio de esta época navideña que nos preguntamos, ¿qué es lo que tiene un maloliente pesebre para que inspire sueños y alegrías a generaciones por venir? ¿Qué tiene la cruenta cruz, símbolo de maldición y de muerte, qué tiene esa cruz que nos abre las puertas de la esperanza? Nos interesa saber esto porque lo que pueda transformar un pesebre en señal de gloria y lo que pueda transformar la maldición de la cruz en esperanza y vida, posiblemente puede tomar nuestro dolor, nuestra angustia y nuestra pobreza y transformarlos en sueños de gloria, alegría, fe y esperanza para todo Puerto Rico. Si lo que cambió el pesebre encarna en la pandemia, la transforma en oportunidad para ver la gloria de Dios. Si lo que transformó al pesebre y a la Cruz nos toca, seremos transformados en señal de la gloria divina y seremos hechos portadores de Su misericordia y embajadores de Su reconciliación.

 

Como hemos señalado antes, no debemos olvidar que la verdadera Navidad siempre viene envuelta en pañales y acostada en un pesebre. La verdadera Navidad no se encuentra en la abundancia, sino en la generosidad que se da aun en la escasez; no tiene que ver con objetos, sino con personas y con el amor prodigado; la Navidad es la entrega de todo por nada.

 

La primera Navidad fue así:

«Y dio a luz a su hijo primogénito, y lo envolvió en pañales, y lo acostó en un pesebre, porque no había lugar para ellos en el mesón». Lucas 2.7

 

En la primera Navidad:

NO hubo energía eléctrica, aunque llegó la Luz verdadera, la que alumbra a todo ser humano.

NO hubo servicio de agua potable, aunque llegó el Agua Viva que salta para vida eterna.

NO hubo internet, aunque llegó el Mensaje Eterno de Salud y Salvación.

NO hubo lugar en el mesón, aunque llegó el Creador de todas las cosas.

NO hubo una cama digna para el niño recién nacido, aunque nacía le Esperanza de la humanidad.

 

La primera Navidad fue una de carencias. Faltaban muchas cosas. Cosas que no llegaron con la Navidad. Lo que llegó con la Navidad fue el Verbo hecho carne. Encarnó en nuestro dolor. Encarnó en nuestras carencias. Se hizo presente en nuestra pobreza, para enriquecernos con lo que trasciende, para llenarnos de Su amor, para otorgar el secreto y el misterio de la felicidad verdadera y para mostrarnos el poder de Su amor.

 

¿Qué fue lo que cambió al pesebre y a la Cruz? La contestación es que ambos, el pesebre y la cruz, fueron tocados por Jesús. El Jesús que cambia la muerte en resurrección es el mismo que cambia el pecado en perdón, el vacío en plenitud, la tristeza en consuelo y la maldición en bendición. En Navidad celebramos que lo eterno invade nuestro tiempo para enriquecer con destellos de gloria nuestra pobreza.

 

En la primera Navidad Dios se hizo carne, se hizo presente en la vida de José y María, y en la vida de todos nosotros también. El pesebre no se hizo de oro, pero el momento de la visitación se hizo preciado. No se cambiaron las circunstancias, pero los personajes fueron transformados. La gloria de Dios se hizo presente en su necesidad y Dios los cambió para siempre. Nada más bello que unos padres que ven en los ojos de su primogénito la gloria del Dios viviente. Como dice el anuncio de una tarjeta de crédito, eso «no tiene precio», el dinero no lo puede comprar. El amor vale más que el dinero. No se consigue en las tiendas. Este año regalemos lo que más vale, lo que no se consigue en las tiendas.

 

Los eventos que llevaron a José y María hasta el pesebre fueron trágicos y difíciles. Pero en Navidad, desde su necesidad, vieron la gloria de Dios. Así esperamos culminar este año, viendo la gloria de Dios. Encarne pues en nuestras carencias el Verbo Eterno. Que Dios se haga presente en nuestra necesidad y grande tribulación. Que el 2020 no sea recordado por los terremotos ni por la pandemia. Que sea recordado porque celebramos la más bella, feliz y bendecida Navidad, la que se recibe cuando lo eterno invade lo temporal, la que une los corazones, sana las familias y nos enseña a vivir en amor.

 

¡Que así nos bendiga el Señor!


Altar Familiar: Semana 6 de diciembre

Pastor Samuel Lizardi Rivera

ICDC Santa Rosa de Bayamón

 

¡Adviento; es tiempo de alegría y esperanza!

 

 

  • Lectura Bíblica: Salmo 95.1-7 (NTV)

 

¡Vengan, cantemos al Señor!
    Aclamemos con alegría a la Roca de nuestra salvación.
Acerquémonos a él con acción de gracias.
    Cantémosle salmos de alabanza,
porque el Señor es Dios grande,
    un gran Rey sobre todos los dioses.
En sus manos sostiene las profundidades de la tierra
    y las montañas más imponentes.
El mar le pertenece, pues él lo creó;
    sus manos también formaron la tierra firme.

Vengan, adoremos e inclinémonos.
    Arrodillémonos delante del Señor, nuestro creador,
    porque él es nuestro Dios.
Somos el pueblo que él vigila,
    el rebaño a su cuidado. ¡Si tan solo escucharan hoy su voz!

  • Oración: Gratitud por la vida y afirmación del cuidado de Dios

 

  • Cántico: Al que es digno

//Al que es Digno, de recibir la gloria.
Al que es Digno, de recibir el honor//

 

Levantemos nuestras manos y adoremos,
A Jesús, Cordero de Gloria.


Y Exaltemos su incomparable majestad
//Al que vive por siempre, al Gran Yo Soy//

 

A Jesús.

 

  • Lectura Bíblica para reflexionar: Marcos 1.1-8

1 Principio del evangelio de Jesucristo, Hijo de Dios. 

Como está escrito en Isaías el profeta:
He aquí yo envío mi mensajero delante de tu faz,
El cual preparará tu camino delante de ti. 

Voz del que clama en el desierto:
Preparad el camino del Señor;
Enderezad sus sendas. 

Bautizaba Juan en el desierto, y predicaba el bautismo de arrepentimiento para perdón de pecados. 

Y salían a él toda la provincia de Judea, y todos los de Jerusalén; y eran bautizados por él en el río Jordán, confesando sus pecados. 

Y Juan estaba vestido de pelo de camello, y tenía un cinto de cuero alrededor de sus lomos; y comía langostas y miel silvestre. 

Y predicaba, diciendo: Viene tras mí el que es más poderoso que yo, a quien no soy digno de desatar encorvado la correa de su calzado. 

Yo a la verdad os he bautizado con agua; pero él os bautizará con Espíritu Santo.

 

  • Notas Pastorales para reflexionar: Nos encontramos en tiempo de Adviento; periodo celebrado por cristianos, el cual se extiende durante los cuatro domingos previos al día de Navidad. Nuestra finalidad en este tiempo de Adviento es prepararnos intencionalmente, en reflexión y devoción para celebrar el nacimiento del niño Jesús. Es tiempo de esperanza y alegría, así como de arrepentimiento y de perdón. Igualmente, es tiempo en el cual recordamos nuestro deber de continuar siendo voceros de la buena nueva de paz y esperanza que para el mundo representa el nacimiento del niño Jesús.

Así lo hizo Juan el Bautista, conforme a su tiempo y a su llamado. No hay duda alguna de que Juan el Bautista fue un personaje muy controversial para las estructuras de poder en su tiempo. Tajante en sus palabras y poco diplomático, pudiésemos decir. Pero ciertamente, tuvo muy clara su misión y más claro aún, quien era el verdadero protagonista del mensaje que a este le correspondió proclamar. Juan el Bautista, sabía que era solo aquel quien fue llamado a preparar el camino para Cristo. Es por esto que su ministerio siempre apuntó hacia tal finalidad.

Así mismo, nosotros debemos hoy asumir nuestro deber de continuar proclamando el mensaje del Evangelio. Cada uno conforme a nuestro contexto y a nuestro llamado, pero siempre enfocados en proclamar a Cristo, quien es la luz y la esperanza para toda vida que le permita nacer en su corazón. 

  • Oración: oremos en familia, proclamando que esta será una Navidad en la que reinará la paz y la esperanza en nuestros corazones, de forma tal que podamos transmitir este mensaje a aquellos que viven en oscuridad y sin recibir aún en sus corazones, a quien es la luz del mundo.

Unidos todos(as) en familia, pronunciemos la siguiente oración: (tomado del Himnario Cáliz de Bendiciones, p.26, por Daisy L. Machado)

Dios nuestro, dador de todo lo bueno en nuestro mundo, hoy tu pueblo te alaba porque nos diste el mejor de los regalos, a tu hijo, nuestro Salvador Jesús. En este época llena de bullicio, luces artificiales, del trajín de compras y adornos, ayúdanos a guardar silencio ante la realidad profunda de esa primera noche de verdadera paz. Ayúdanos a comprender ese regalo de paz que nació en el pesebre; esa paz que trae gozo, el cual produce en nuestros pechos esperanza. Ayúdanos a ir más allá de lo artificial que crea el humano para ver la realidad de lo divino.

En esta época de dar y recibir, ayúdanos a dar de lo más precioso que poseemos; nuestro tiempo, nuestro amor, nuestro compañerismo. Que podamos dar el tiempo necesario para que nuestro amor se haga realidad en un compañerismo sincero y leal. Ayúdanos a no dejar desamparados a los que buscan nuestro sostén y apoyo.

Que podamos ser portavoces del mensaje angelical que primero se escuchó en Belén, el cual le ofrece a la humanidad una nueva oportunidad de renovación y transformación. En el nombre de nuestro Salvador oramos. Amén.


Altar Familiar: Semana 29 de noviembre de 2020

Altar Familiar- 24 de noviembre de 2020
Carmen S. Candelario
Pastora Jubilada
ICDC en Puerto Rico

No temas, porque Yo estoy contigo…

Adorando juntos al Señor: Salmos 34.4; 6-7

Busqué a Jehová y El me oyó, y me libró de todos mis temores… Este pobre clamó y le oyó Jehová y le libró de todas sus angustias. El ángel de Jehová acampa alrededor de los que le temen y los defiende.

Cantando con seguridad y confianza “Bendeciré a Jehová en todo tiempo”

Bendeciré a Jehová en todo tiempo, Su alabanza en mi boca estará
En Jehová se gloriará mi alma, Lo oirán los mansos y se alegrarán
Engrandeced a Jehová conmigo, Exaltemos a una su nombre
Busqué a Jehová y El me oyó y de todos mis temores me libró

Orando en gratitud por los cuidados de Dios

Dios, que nos has sido refugio de generación en generación, con gratitud elevamos esta oración a Ti sabiendo que nos has guardado, has provisto para nuestras necesidades, nos has acompañado en medio de tiempos difíciles y borrascosos y también nos has dado alegría a pesar de los momentos que nos ha tocado vivir. Agradecemos tus cuidados en el nombre de tu hijo Jesús. Amén.

Leyendo la Palabra: Isaías 41.8-10 (NVI)

8 «Pero tú, Israel, mi siervo, tú, Jacob, a quien he escogido, simiente de Abraham, mi amigo:
9 Te tomé de los confines de la tierra, te llamé de los rincones más remotos,
y te dije: “Tú eres mi siervo”. Yo te escogí; no te rechacé.

10 Así que no temas, porque yo estoy contigo; no te angusties, porque yo soy tu Dios. Te fortaleceré y te ayudaré; te sostendré con mi diestra victoriosa.

Reflexionando en la Palabra

Isaías 41.8-10 (NVI)

8 «Pero tú, Israel, mi siervo, tú, Jacob, a quien he escogido, simiente de Abraham, mi amigo: 9 Te tomé de los confines de la tierra, te llamé de los rincones más remotos, y te dije: “Tú eres mi siervo”. Yo te escogí; no te rechacé.
10 Así que no temas, porque yo estoy contigo; no te angusties, porque yo soy tu Dios. Te fortaleceré y te ayudaré; te sostendré con mi diestra victoriosa.

Dios sabe que podemos enfrentar problemas financieros. Quizás la enfermedad esta robándote la paz, la tristeza inunda tu corazón. Dios sabe que pasas por momentos de tribulación y persecución, en ocasiones sientes soledad. Dios sabe todo esto y también sabe que tenemos temor ante la pandemia de COVID-19 que arropa al mundo. Isaías 41.10 es un versículo clave para que descubras que Dios te habla ayer, hoy y siempre, aun ante la realidad de un 2020 que nos aterra: “No temas porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré; siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia”. El versículo inicia diciendo que no tengas miedo. Tienes la facultad de vencer los miedos y temores si tu confianza está puesta en Dios (Isaías 41.10).

El preocuparte por el futuro, por el mañana, por la familia, por el matrimonio, por el trabajo, por el alimento diario, por todo el sistema de este mundo que agobia, que atrapa y emite voces de temor, fracaso, enfermedad, intranquilidad, esto te conduce a un abismo de temor. Ten tranquilidad y paz. “No temas dice el señor porque yo estoy contigo”. Este versículo revela que Dios está dispuesto, atento, y está presente hoy, mañana y siempre, aunque no lo veas.
Entrega tus cargas, tus problemas, tu enfermedad, Dios anda buscando corazones arrepentidos, contritos y humillados. Para que Él pueda trabajar en tu vida debes verlo como la única fuente de agua que sacia tu sed.
En Isaías 41.10; Dios hace una promesa de vida: “Siempre te ayudaré; siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia”, en otra versión de la biblia dice: “Te fortaleceré y te ayudaré, te sostendré con mi diestra victoriosa”. Es un privilegio hermoso saber que Dios siempre está para ayudar a todo aquel que en Él deposita toda su confianza.
Confía en ese Dios que te ama, en ese Dios que se preocupa por ti y aunque muchas veces creas que se ha olvidado de ti, la verdad es que en ningún momento lo ha hecho, al contrario, a pesar que no lo has notado Él ha estado allí cuidándote, protegiéndote, alimentándote, y aunque tu poca fe no ha sido capaz de percibirlo tienes que estar seguro que Él ha estado allí a tu lado. En Isaías 41.10, Dios te recuerda que Él es quien te da la seguridad. “Dios siempre está contigo”.
Esta es su promesa: “No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes porque yo soy tú Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi Justicia”.
Confiar realmente en Dios es descansar en Él, es dejarse de preocupar al extremo, es dejar de pensar cómo solucionar esto o aquello y dejarlo en las manos de Dios. Es sonreír a pesar de todo, es buscarlo a pesar que veas todo mal, es no dejar de creer en lo que Él es capaz de hacer, es ver el futuro con esperanza, sabiendo que al estar en sus manos estaremos seguros. Siempre te ayudaré; siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia (Isaías 41:10). Esta es su promesa que se da cumplimiento cuando tomas la decisión de creer. Yo soy tú Dios que te esfuerzo.
Descansar en Dios es creer en lo que no veo, es esperar a que las cosas se den y terminen bien a pesar que van muy mal, es saber que las cosas no están acabadas y que todavía hay una oportunidad.
Confiar en Dios es decirle a mi mente que no creo en lo que me predica, sino en lo que Dios ha dicho en su Palabra, es ver con mis ojos espirituales más allá de lo que mis ojos carnales ven, es ver las cosas que no son, como que si fueran, es ir en contra de la corriente, es continuar creyendo, confiando en lo que Dios va a hacer a pesar que todo lo que está a mi alrededor me dice lo contrario. Su Palabra confirma que Dios es quien te sostiene en todo tiempo. Siempre te ayudará.
Saber en quien hemos creído nos debe dar seguridad y confianza de que todo estará bien. Es ver más allá de lo que nuestros ojos humanos ven, es confiar más allá de lo que nuestra mente quiere hacernos pensar, es escuchar la voz divina que nos susurra al oído que todo estará bien y que no hay nada de qué preocuparse.
“Ante las promesas de Dios nos queda, creerle a él”. La palabra de Dios está viva hoy, mañana y siempre. En el libro del profeta Isaías Dios habla en este tiempo a los hombres y mujeres que están dispuestos a avivar la fe y esperanza, entregarse confiando en el Dios que levanta, en ese que sana toda enfermedad, en ese que sustenta, que asegura un futuro lleno de vida y salvación hasta la eternidad. La firmeza esta en el Dios vivo, que promete cuidarte y levantarte. Así que es mi deseo, que el Dios de la esperanza los llene de toda alegría y paz a ustedes que creen en él, para que rebosen de esperanza por el poder del Espíritu Santo.
Orando por los necesitados y las necesitadas
Por las personas enlutadas
Por las personas necesitadas de abrigo y pan
Por las y los temerosos
Por quienes desfallecen en la fe
Por los enfermos del cuerpo y del alma
Por ti y por mí

Cantando con seguridad y confianza “Tu fidelidad es grande”

Tu fidelidad es grande, Tu fidelidad incomparable es
Nadie es como Tu, Bendito Dios
Grande es Tu fidelidad


Altar Familiar: Semana del 22 de noviembre

Rvda. Amarylis Alvarado Martínez
Ministro Ordenado ICDCPR

Celebrando y adorando en acción de gracias

Llamado a la Adoración – Salmo 103.1-8 (Palabra de Dios para Todos)
1 Con todo mi corazón alabo al SEÑOR; que todo mi ser alabe su santo nombre.2 Con todo mi corazón alabo al SEÑOR y no olvides ninguno de sus beneficios.3 Dios perdona todos mis pecados y sana todas mis enfermedades. 4 Él salva mi vida de la muerte; me corona de fiel amor y compasión.
5 Me bendice en abundancia, me rejuvenece como el águila. 6 El SEÑOR es justo y hace justicia
a quienes se les ha hecho daño. 7 Dios dio sus enseñanzas a Moisés, y le mostró a la gente de Israel las maravillas que él puede hacer. 8 El SEÑOR es compasivo y misericordioso, es paciente y abunda en fiel amor.

Momento de Adoración- Entonemos el cántico “Entra en la presencia del Señor”
Entra en la presencia del Señor con gratitud y adórale de corazón.
Entra en la presencia del Señor con gratitud y alza tu voz con júbilo.
Dad gloria y honra y alabanza al Señor, ¡Oh Cristo! nombre sin igual.

Oración de Acción de Gracias por la presencia del Señor

Invitación a celebración: Entonemos el cántico “Demos Gracias al Señor”
//Demos gracias al Señor, demos gracias, demos gracias por su amor.//
Por la mañana las aves cantan sus alabanzas a Cristo el Salvador. Y tu amigo (hermano/a), por qué no cantas las alabanzas a Cristo el Salvador.

Oración de Gratitud (toda la familia puede leer esta oración al unísono)
“Gracias, Señor, por ese cielo que sale a nuestro paso para llenar el corazón con belleza. Por el pan que nos das para aplacar el hambre. Por la risa del niño que se vuelve caricias. Por el mar y la nube. Por la lluvia fuerte, por la llovizna bienhechora, por los trinos y alas en las ramas. Por cada gota de rocío, por el arco iris y por el árbol que da fruto. Gracias Señor por cada hora, aun cuando no todas sean igual de buenas. Por el maravilloso mirar de nuestros padres. Por la amistad que prolonga ese sereno privilegio de ser hermanos. Por el don de sentir a plenitud la vida. Por el ayer que se prendió al recuerdo. Por el hoy que vivimos y por el mañana que nos espera con sus brazos repletos de misterios. Gracias Señor a través de mis labios, desde mi alma, en nombre de aquellos que se olvidaron de dártelas, en nombre de los que somos y los que seremos. Gracias por toda la eternidad. Amén”.

Cantemos a Dios en gratitud por sus bondades - “Hoy quiero agradecerte”
Hoy quiero agradecerte, tus cuidados Señor.
Hoy quiero agradecerte, tu amor hacia mí,
Gracias por tu protección, gracias por tu provisión
Por tu fidelidad tan grande hasta hoy.
Y comprobé que Tú eres fiel
Que en ti mi vida segura está
Y comprobé, que Tú eres fiel
Que tu palabra, no, no, no cambiará
Y del temor me librarás… me librarás.

Oración de Intercesión y gratitud por Puerto Rico, por la Iglesia, nuestra comunidad y nuestra familia.
Presentemos en la oración la situación social, política y económica de nuestro país y la situación de enfermedad de pueblo, la pandemia, Covid-19, entre otras.

Cantemos en Adoración- “Gracias te doy Señor”
Gracias te doy Señor, gracias te doy. En este día gracias te doy.
//Que por mis culpas y mis pecados tu vida diste, Oh buen Señor. //

Momentos para meditar: Lectura Bíblica- San Lucas 17.11-19
Lea con detenimiento la historia bíblica. Coméntela con toda la familia.

Luego de la comentar el texto bíblico, haga un listado verbal de todas las cosas, bendiciones e intervenciones que Dios ha tenido con su familia en este ano 2020.
Permita que todos y todas tengan participación. Exhorten a la niñez a compartir sus experiencias.
Es importante resaltar por qué regresó solo un leproso y qué lo motivaría a dar gracias.

Pregunta: ¿Depende usted de otros y otras para ser agradecido y así manifestarlo? En esto pensad.

Lucas 17.11-19 (Reina-Valera 1995)

Diez leprosos son limpiados 11 Yendo Jesús a Jerusalén, pasaba entre Samaria y Galilea. 12 Al entrar en una aldea, le salieron al encuentro diez hombres leprosos, los cuales se pararon de lejos 13 y alzaron la voz, diciendo: — ¡Jesús, Maestro, ten misericordia de nosotros!14 Cuando él los vio, les dijo: —Id, mostraos a los sacerdotes. Y aconteció que, mientras iban, quedaron limpios.15 Entonces uno de ellos, viendo que había sido sanado, volvió glorificando a Dios a gran voz, 16 y se postró rostro en tierra a sus pies dándole gracias. Éste era samaritano. 17 Jesús le preguntó: — ¿No son diez los que han quedado limpios? Y los nueve, ¿dónde están? 18 ¿No hubo quien volviera y diera gloria a Dios sino este extranjero? 19 Y le dijo: —Levántate, vete; tu fe te ha salvado.

Oración de Compromiso y Fidelidad (Pida a algún voluntario de la familia que dirija esta oración. Todos y todas se unirán a esta oración).

Cántico de Gratitud- “Tu pueblo, dice: Gracias”
Oh, cuán amor inagotable, fidelidad incomparable, grandes cosas ha hecho Dios por su pueblo.
Ha sido lluvia a las naciones, cambiaste el lloro por canciones.
Grandes cosas ha hecho Dios por su pueblo.

Y toda la creación se levanta y delante de su trono
Proclama que grande y bueno es Dios.
//Tu pueblo dice, gracias//
Porque grandes cosas ha hecho Dios por su pueblo.

Oración de gratitud al Señor Salmos 138 (Dios Habla Hoy)
1 Te daré gracias, Señor, de todo corazón; te cantaré himnos delante de los dioses.
2 Me arrodillaré en dirección a tu santo templo para darte gracias por tu amor y tu verdad,
pues has puesto tu nombre y tu palabra por encima de todas las cosas.
3 Cuando te llamé, me respondiste, y aumentaste mis fuerzas.
4 Todos los reyes del mundo te alabarán al escuchar tus promesas.
5 Alabarán al Señor por lo que él ha dispuesto, porque grande es la gloria del Señor.
6 Aunque el Señor está en lo alto, se fija en el hombre humilde,
y de lejos reconoce al orgulloso.
7 Cuando me encuentro en peligro,
tú me mantienes con vida; despliegas tu poder y me salvas de la furia de mis enemigos.
8 ¡El Señor llevará a feliz término su acción en mi favor! Señor, tu amor es eterno;
¡no dejes incompleto lo que has emprendido!

Doxología- “Al Mundo Paz Nació Jesús”
(Comencemos la Navidad)

Al Mundo Paz. Nació Jesús, nació ya nuestro Rey.
El corazón ya tiene luz, y paz su santa grey,
Y paz su santa grey, y paz, y paz, su santa grey.

Al Mundo Paz el Salvador, en tierra reinará.
Ya es feliz el pecador, Jesús perdón le da,
Jesús perdón le da, Jesús, Jesús, perdón le da.

Al Mundo El Gobernará, con gracia y con poder.
A las naciones mostrará, su amor y su poder,
Su amor y su poder, su amor, su amor y su poder.
Su amor y su poder.


Altar Familiar: 15 de noviembre de 2020

Rvda. Maritza Rosas Hernández

Ministerio Reconocido

EDIFAM (Ministerio de Educación Integral para la familia)

La bondad y fidelidad de Dios

Adorando juntos (Salmo 100.1, 5)

¡Canten alegres al SEÑOR, habitantes de toda la tierra!... porque el SEÑOR es bueno. Para siempre es su misericordia, y su fidelidad por todas las generaciones.

Cantamos 

Tu fidelidad es grande, tu fidelidad incomparable es, 

nadie como tú, bendito Dios, grande es tu fidelidad.

Juntos damos gracias 

Señor y Dios nuestro, te damos gracias por el cuidado amoroso, acompañamiento constante y tu provisión en medio de los tiempos difíciles que nos han tocado vivir.  Afirmamos desde la fe que tu bondad y fidelidad nunca nos ha faltado.  ¡Te alabamos y bendecimos con todo nuestro ser, Aleluya!

Leemos juntos la Palabra:  Salmo 23 (versión Reina Valera actualizada)

El SEÑOR es mi pastor; nada me faltará.  En prados de tiernos pastos me hace descansar.  Junto a aguas tranquilas me conduce.  Confortará mi alma y me guiará por sendas de justicia por amor de su nombre.  Aunque ande en valle de sombra de muerte no temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo.  Tu vara y tu cayado me infundirán aliento.  Preparas mesa delante de mí en presencia de mis adversarios. Unges mi cabeza con aceite; mi copa está rebosando.  Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida, y en la casa del SEÑOR moraré por días sin fin.

Reflexionamos en la Palabra de Dios

Ciertamente, el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida, y en la casa de Jehová moraré por largos días.  Salmo 23.6

Podemos afirmar que hoy hay mucho miedo, incertidumbre y ansiedad por causa de la pandemia del covid 19.  A esto tenemos que añadir otros miedos y preocupaciones como la alza en la violencia, la desaparición y asesinato de mujeres, la crisis económica, el deterioro social y la corrupción gubernamental, entre otros males que nos aquejan.  Estamos a merced de fuerzas que no controlamos.

En medio de la realidad compleja que nos rodea nos acercamos al Salmo 23.  Este es un Salmo que oramos y lo cantamos en tiempos de dificultad, de luto, de pérdida, de miedo, de enfermedad, de desastres naturales porque sus palabras provocan en nosotros un sentido de seguridad, esperanza y consuelo.  Posiblemente, decir y evocar las palabras del Salmo no nos va a librar de tiempos difíciles, pero sí nos dará las fuerzas para enfrentarlo.

Las palabras finales del Salmo 23 afirman que el bien o la bondad, y la misericordia o fidelidad de Dios (depende de la versión de la Biblia que usemos) nos acompañarán todos los días de nuestra vida. La fidelidad y bondad son cualidades del carácter de Dios. La bondad y la fidelidad constituyen un acto de amor radical hacia nosotras/os cuya mayor expresión se encarnó en la persona de Jesucristo.  

La frase “me seguirán todos los días de mi vida” nos recuerda que la fidelidad de Dios no es circunstancial ni depende de nosotros o de nuestra conducta.  El Salmo 100 afirma que “el Señor es bueno, para siempre su misericordia y su fidelidad por todas las generaciones”.  La misericordia o fidelidad de Dios no nos abandona en medio de nuestros aciertos y desaciertos, pecamos, somos infieles y a pesar de eso el Señor nos acoge y nos perdona.  En respuesta a esa misericordia y fidelidad de Dios nuestra súplica es que el Señor nos permita ser de la misma manera con nuestro prójimo y con nosotros/as mismos.  Nuestra conducta debe reflejar y dar hacia adelante lo que hemos recibido de la mano de Dios.

La otra parte del Salmo “y en la casa de Jehová moraré por largos días” nos recuerda que somos bienvenidos/as a la casa de Dios.  Sólo quienes son bienvenidos a un lugar se pueden quedar por lago tiempo. Nuestros padres y/o madres nos reciben con alegría al ver que llegamos. Nos reciben con un Dios te bendiga y un beso.  ¡Qué sensación tan buena cuando somos recibidos así!  Quienes tienen una casa donde llegar y ser bien recibidos experimentan calidez y acogida.  Cuando llegamos de la calle a la casa experimentamos una sensación de descanso porque llegamos a un lugar donde nos sentimos seguros (aunque reconocemos que esta no es la experiencia de muchas personas).  

En el Salmo 23 la casa de Jehová es el Templo. Cuando los judíos peregrinaban a Jerusalén su mayor anhelo era entrar en el Templo para adorar a Dios.  Porque a ellos les parecía que estar un día en el templo era mejor que estar mil días fuera de este.  

Para las personas cristianas el templo, la iglesia representa un lugar especial.  Cuando llegamos a la casa de Dios experimentamos el calor, el amor y la bondad de nuestros hermanos/as.  Allí adoramos, oramos, cantamos, lloramos y reímos juntos/as. Por eso este tiempo es tan difícil para nosotros.  Toda persona debe sentirse bienvenida a la casa de Dios.  La iglesia debe ser un lugar de encuentro, de acogida.  

Finalmente habitaremos en la Casa de Dios cuando llegue el día en que regresaremos a la casa de nuestro Señor a morar en la eternidad.  Allí el Señor nos recibirá con sus brazos abiertos y nos dirá “bienvenidos/as a casa”.  

Preguntas para reflexionar

  1. ¿Cómo hablar en este tiempo de habitar en la casa del Señor cuando la pandemia nos impide congregarnos?  Muchos de nosotros llevamos casi ocho meses sin llegarnos a la casa del Señor.  Extrañamos estar allí y compartir con la familia de la fe de forma personal.
  2. ¿Cómo mostrar y vivir en fidelidad a Dios, la iglesia, la patria, los valores de la fe en medio de del caos social, político y económico que vivimos?
  3. Muchas personas no se sienten acogidas y amadas en sus propios hogares, otras no tienen un lugar seguro dónde vivir.  ¿Qué podemos hacer ante estas realidades?
  4. La muerte nos rodea por todas partes.  Mucha gente ha tenido que morir sola.  Eso aterra a cualquiera.  ¿Será posible enfrentar la muerte sin miedo?

Intercedemos 

  • Por quienes sufren la pérdida de seres queridos
  • Para que todos los días de nuestra vida vivamos confiados en la bondad y fidelidad de Dios, aún en los valles más oscuros
  • Por quienes no tienen un lugar seguro donde vivir

Cantamos

//Señor eres fiel y tu misericordia es eterna//

Gente de toda lengua y nación, de generación a generación

//Te adoramos hoy, Aleluya, Aleluya, te adoramos hoy

Eres Señor// Eres fiel.